Hay muchas preguntas en torno al viaje que va a emprender la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rumbo a Guatemala en donde se va a encontrar con su homólogo Bernardo Arévalo de León. Es un hecho, nos dicen del otro lado de la frontera, pese a que aún no se tiene definido en qué sitio van a sentarse a hablar de los tres temas que le urge a México resolver: Seguridad y narcotráfico; migración y medio ambiente además hay que tomar en cuenta que Guatemala anunció en junio que intensificará las acciones de vigilancia contra el narcotráfico porque ya pasó que hubo un enfrentamiento armado registrado en el paso Cuauhtémoc-La Mesilla, en el departamento de Huehuetenango. Oficialmente la agenda es bastante más relajada, pero hay que tomar en cuenta que la porosidad de la frontera en ambos lados de la línea ha permitido que los cuerpos de seguridad mexicanos rebasen la línea imaginaria y que del otro lado sea el ejército el que patrulle directamente las zonas conflictivas. En teoría el encuentro está pensado para agosto y se espera una gran interacción entre ambos gobiernos aunque el antecedente es de enero de este año cuando mantuvieron una llamada telefónica en enero pasado.
¿Si cada 15 días el secretario de seguridad federal, Omar Garcia Harfuch, se van a hacer las reuniones del gabinete de seguridad en Sinaloa eso significa que la presidenta ya no va a ir o qué? Esos nos preguntan los analistas de seguridad que se quedaron revisando la conferencia de prensa que hizo en Culiacán, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. Sus palabras fueron algo así como que quieren “Devolver la paz a las familias de Sinaloa, es una prioridad para este gobierno”. Por lo que sabemos será la zona en donde van a experimentar con la nueva Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia, más despliegue de equipos especializados, más inteligencia y seguimientos. En Sinaloa hay desplegados 3 mil 267 efectivos, pero nos dicen que son la mitad de los que están enfrente de ellos.
En junio del 2024 la empresa Creamedic, vinculada a Grupo CIE, presentó a funcionarios del IMSS un proyecto para construir y poner en operación una clínica de hemodiálisis en la CDMX utilizando la experiencia obtenida durante la pandemia cuando instalaron centros de atención para pacientes con Covid 19. Hablamos de estructuras móviles y prefabricadas que en la pandemia le permitieron a Grupo CIE recibir contratos por más de 1,682 millones de pesos y ahora se busca repetir ese esquema en el ámbito de la hemodiálisis bajo el esquema de clínicas subrogadas, utilizando como referencia un supuesto precio de la atención subrogada de 2 mil 806.18 pesos por sesión, cuando en realidad el precio que paga el IMSS es de mil 980 por sesión. Es decir, hay un sobreprecio de un 42% a pesar de que se ofrecen estructuras ligeras, móviles, montables y no permanentes, hechas con paneles metálicos prefabricados y aislamiento térmico, cuya vida útil es de seis años. No hay certificación sanitaria de Cofepris o del Consejo de Salubridad General y en teoría estas clínicas móviles se utilizan únicamente en contextos excepcionales: zonas rurales, desastres naturales, falta temporal de infraestructura o situaciones de emergencia sanitaria. La forma en la que se desarrolla este proyecto levanta muchas suspicacias. Se usa en Aguascalientes, pero al parecer se planea replicar en Jalisco, Veracruz, Tlaxcala y Michoacán.
Resulta que el Observatorio de Seguridad Ciudadana está organizando varias jornadas de seguridad en la CDMX con la presencia de mandos policiacos de las alcaldías y del gobierno central. En Álvaro Obregón incluyeron en la convocatoria logos de organizaciones ciudadanas como Enlace Territorial Aguilas, de donde salió Angelica Basurto, la directora general del observatorio. Y otra organización con la que antagonizan y que tiene una presencia muy moderada en la alcaldía, aunque se han pagado reportajes “publicitarios” para presumir lo contrario. Se trata de Vinculo de Seguridad DT, cuya fundadora Patricia Pocayo ya dijo que no les pidieron su consentimiento para incluir su logo. En Lomas de Potrero ya tuvieron su jornada y la opinión de una de sus líderes fue que hubo poca asistencia, convocatoria débil, sin una estructura o agenda clara. Algunos piensan que son pláticas de prevención y otros que son carpas para poner quejas. Lo cierto es que andan placeando a los mandos con los amigos. Lo que es un hecho es que en las zonas bravas de la alcaldía los vecinos no van a llegar a poner denuncias por temor y prudencia.