Sin Protocolo / Los 600 mil del Zócalo
Este sábado 6 de diciembre, el gobierno de la Ciudad de México, contabilizó una asistencia de 600 mil personas en el Zócalo, y lo más sorprendente: saldo blanco y sin incidentes.
Se esperaba que eso sucediera, pues se trató del evento al que congregó la presidenta Claudia Sheinbaum, con motivo del séptimo año de la “cuarta transformación”.
Llegaron procedentes de todo el país, encasillados, sin tener espacio para poderse mover en la principal plaza del país.
Sheinbaum prefirió desfilar por una valla de asistentes o del denominado “pueblo”, saludando a mujeres, adultos mayores, jóvenes y menores de edad.
Hoy tuvo el cuidado de no saludar en primer término a la clase gobernante, la cual se promocionó en redes con sus propias imágenes. Pocos con la presidenta.
Pero el acarreo, ese sí estuvo permitido al máximo; todos lo presumieron, gobernadores, alcaldes, diputados, senadores. ¿Cumplieron con su cuota?
Para este tipo de evento hubo espacio para 600 mil asistentes, pero cuando se trata de otras movilizaciones, las cifras no llegan ni a 100 mil, contabilizadas por la misma autoridad local.
De acuerdo a su discurso, la presidenta aún no digiere los excesos, los lujos y los abusos cometidos por prominentes representantes de la 4T.
“No puede haber justificación moral, ética ni política para que quienes sirven al pueblo vivamos rodeados de lujos o privilegios.
“Mucho menos si se asumen como parte de un movimiento que hemos prometido, desde nuestro origen, poner fin a los abusos del poder y transformar la vida pública de la nación.
Y aunque para la 4T la oposición es inexistente, en el discurso parece ser el adversario más potente y peligroso.
Al menos así lo pintó la presidenta, al acusar “campañas sucias”, “compra de bots” y alianzas con grupos de interés en México y en el extranjero, para “inventar calumnias y mentiras”.
Para los asistentes, la presidenta pintó un México que avanza de las mil maravillas; negó la colusión con el crimen organizado, ¡falso!, recalcó. “Es una calamina”, dijo.
También rechazó que no exista libertad de expresión. “Calumnian y critican al gobierno en medios, redes, y no hay un sólo acto de censura que hayamos cometido. Se respeta la libertad de expresión, de prensa y de manifestación”.
El corolario de ese evento de la “transformación”, es que en México no existe nada de lo que ha generado un espiral de violencia y crisis sistémicas. Todo eso son con “calumnias” y “mentiras”.
Según las cifras de la presidenta, de 2018 a la fecha, los homicidios se han reducido en 34%, mientras que con Calderón y Peña Nieto, subieron 250%.
Es claro que el guinda es otro mundo, donde toda la realidad es una falsedad; los datos que cuentan son los del régimen, lo demás es calumnia.
X: @JoelSaucedo
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