Diputados, senadores y todo el aparato de gobierno de Morena cerraron filas y alabaron la decisión de Palacio Nacional de marcarle por teléfono al Presidente estadounidense Donal Trump para pausar los aranceles. Es obvio que tiene que existir una actitud de adulación de los correligionarios, cimentada en intereses de grupo, políticos y partidistas, pues a México, dígase lo que se diga, no le queda otra que someterse ante el poderoso, cualquier gobernante -del partido que sea- debe entender que el país tiene las de perder por el hecho de poseer una economía más débil frente a la fortaleza de una moneda extranjera, en este caso la de Estados Unidos. Desde luego que hay subordinación disfrazada de coordinación, y eso ha sido desde siempre, no es exclusivo del gobierno de Morena. En el sexenio pasado, como en los anteriores, Andrés Manuel López Obrador también lo hizo. Aceptó que México fuera “tercer país seguro”. El reto es evitar que la crisis por la relación bilateral hunda más en el abismo a los mexicanos. Es imposible una disputa a la par. Incurrir en subordinación también es inteligencia. En el juego de estrategias de poder, el Presidente de Estados Unidos, Donal Trump, puede mostrarse como victorioso al haber conseguido concesiones en materia de seguridad con un blindaje de 10 mil soldados en su frontera sur, algo que nunca hizo el gobierno mexicano a pesar de las atrocidades del crimen organizado. Solo bastó una llamada telefónica. En contraparte, tanto la Presidenta Claudia Sheinbaum como el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, también están en su derecho de atribuirse triunfos. Es el maquillaje a conveniencia. La realidad es que la confrontación de alto riesgo del Primer Mandatario estadounidense con sus socios comerciales más cercanos tiene toda la claridad de haber dado resultados a su favor, pues tanto México como Canadá acordaron reforzar la seguridad fronteriza y tomar medidas más importantes para frenar el tráfico de fentanilo, con lo que la postura nacionalista de Trump puso a su servicio a las dos naciones vecinas. Los ases bajo la manga del Presidente yanqui, o sea, los aranceles, no son una herramienta nueva. Una vez más le han dado resultado y todavía falta ver lo que viene.
DESPUÉS de cinco años, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México emitió una recomendación al gobierno de Ecatepec por abusos de policías, los cuales llevaron a la muerte a un ciudadano. Esto sucedió en el gobierno del hoy ex alcalde Fernando Vilchis Contreras, cuando uniformados municipales privaron de la vida a una persona en el área de detención temporal, ubicada en el Fraccionamiento Las Américas. La víctima falleció por la golpiza propinada por los policías. Ahora el actual gobierno tendrá que responder ante la recomendación y deberá brindar de manera continua formación en derechos humanos a los elementos de la corporación para evitar este tipo de tragedias… A PROPÓSITO de excesos, el diputado local del PT, Ernesto Santillán, fue acusado de violar la ley tras hacer proselitismo en la Catedral de Ecatepec, con el pretexto de celebrar el Día de la Candelaria. En el atrio del recinto religioso, donde al más puro estilo de “marchante” repartió tamales a diestra y siniestra, también colocó propaganda política con su nombre y fotografía, declarándose con ello como un fiel aspirante a la candidatura por la presidencia municipal, a pesar de que aún falta tiempo… EN LA GIRA de la Presidenta Claudia Sheinbaum por la zona oriente del Valle de México no todo fue miel sobre hojuelas, ya que quien vivió momentos incómodos fue la alcaldesa de Chimalhuacán, la morenista Xóchitl Flores Jiménez, quien resultó abucheada por los habitantes, al grado de que Sheinbaum, al estilo de López Obrador, tuvo que salir al paso y pedir respeto. La sorpresa fue para todos porque ni la Presidenta se espera la reacción de la población cuando quiso destacar el hecho de que tres mujeres trabajan para el desarrollo de la región: ella, la gobernadora y la alcaldesa, pero en ese momento, cuando se hizo alusión a Xóchitl Flores aparecieron en cascada los abucheos.