La Selección de México dejó escapar una gran ocasión para demostrar que aún es la potencia en el área de la Concacaf, pues, aunque la distancia con Estados Unidos se ha reducido considerablemente en los últimos años, el nivel de futbol, en cuanto a juego, inclina la balanza de un lado. Sólo las desatenciones a táctica fija impidieron que la primera Liga de Naciones en la historia se escribiera de nuestro lado.