Marcaje personal de Peláez, a Chivas
El nuevo director deportivo no pierde tiempo y observa a su equipo de cara al Torneo Apertura
Ivonne Almaráz/ La Prensa
Su presencia en Verde Valle hizo que los jugadores redoblaran esfuerzos conscientes de que los analizará para evaluarlos y así al final del certamen decir quiénes se mantendrán en la plantilla.
Desde temprano llegaron para tener un breve desayuno y saludar a Peláez. Posteriormente saltaron a la cancha principal donde comenzaron a trotar: “acelérale que te nos quedas atrás”, bromeó Oswaldo Alanís con Ernesto Vega, entre risas.
“Calma que no es carrera, es trote, trote”, le respondió el atacante.
Luego de un par de vueltas, el preparador físico dio la instrucción para la serie de estiramientos: “no será pesado, mañana sí les toca gimnasio”, gritó.
“¿Por qué divorcio?”, preguntó Torres.
Es sencillo hombre: “mira, sale la manita y la otra se divorcia”, respondió mostrándole con sus manos la flema de separarlas.
Inmediatamente, volvió a lanzarle la redonda a Gudiño y esta vez pudo frenarla: “eso carajo”, gritó con emoción.
El resto de la escuadra realizó el famoso torito, fue ahí cuando Peláez se hizo presente y desde un costado les observó.
Oribe Peralta y Miguel Ponce fueron de los más activos: “dale, pásamelo”, pidió el “hermoso” al defensa.
Los semblantes eras serios y la concentración se mantuvo. Fueron casi diez minutos los que Peláez estuvo ahí y después se retiró.
Luis Fernando Tena dividió a sus dirigidos para pulir sus disparos.
El único que no estuvo presente fue Antonio Briseño, quien estuvo en la quinta edición de la pista a la cancha con el piloto mexicano “Checo” Pérez, entre otros exjugadores.
Redactora web de La Prensa, también escribo sobre hechos históricos y lugares escondidos en la CDMX


























