¿Proceso electoral impacta en la salud mental de la población?
Especialista afirma que participar en las elecciones da confianza, seguridad y autonomía a las personas; votar hace sentir importante y tomado en cuenta al ciudadano
Genoveva Ortiz / La Prensa
Se trata de una acción que también genera esperanza y da sentido a los deseos de un futuro mejor, tanto a nivel individual como colectivo, explicó la Arlen Solodkin, fundadora y directora del Instituto de Bienestar Integral (IBI).
La especialista en psicología explicó que el participar en actos democráticos activa la corresponsabilidad de aspirar a un bien común, por lo que la acción de salir a votar tiene un impacto positivo en la salud mental de las personas.
Elecciones presidenciales
Indicó que los años en los que ha habido elecciones presidenciales en México, son aquellos que registran los mayores niveles de participación ciudadana, debido a que generan mayor interés en la ciudadanía.
En contraparte, la especialista explicó que no votar o no poder participar en decisiones que afectan a toda la sociedad tiene un impacto negativo en la salud mental de las personas.
“Votar es un acto de autoeficacia, es sentirte capaz de ayudar a cambiar algo de tu entorno que tiene trascendencia y que abre la puerta que tu vida sea mejor”, destacó la experta en bienestar integral y maestra en Psicología Aplicada, Arlen.
Al respecto citó al doctor Martin Seligman, padre de la psicología positiva, quien describe que el progreso humano tiene tres componentes importantes para el individuo, y señala que:
Voto: herramienta clave
Por ello, la especialista indicó que la ciudadanía entiende que ir a votar es una herramienta clave en el progreso humano y social.
En comparación, mencionó que los países con menores niveles de bienestar son aquellos que registran la participación electoral más baja, como son: Lesoto con una participación de 38.81% en 2022, Líbano 48% en 2022 y Afganistán con apenas un 18% en 2019.
De acuerdo con la experta en psicología aplicada la participación ciudadana es parte de la cultura de cada país y debe fomentarse intencionalmente no solo en momentos de elecciones, sino como un valor esencial que determinará el progreso de las naciones en muchas áreas.
Según la experta, las personas que tienen mayores niveles de esperanza y de optimismo tienen mejor salud, mejores relaciones interpersonales, mayor conciencia por el cuidado del planeta, mayores niveles de actitud prosocial, y mejores niveles de autocuidado.
“El participar activamente en la creación de tu realidad, quiere decir que te estás tomando en serio la vida y que reconoces que tú eres parte y responsable de ese cambio que quieres ver en el mundo”, puntualizó.


























