Aires de España
La Ocam rompe esquemas y supera expectativas.
Joaquín A. Pineda
Es música impredecible, salvaje incluso. Hay cambios repentinos de tiempo, alteraciones en la velocidad y compases que juntos forman todo un torbellino que los músicos navegan con la eficiencia de marineros en una tormenta.
Todos acompañan a la maestra Rubí Leticia Vargas mientras interpreta con elegancia sus pasos de flamenco, a sus tacones y castañuelas, sin perder el ritmo.
Es una libertad creativa de la que el director Malavé disfruta y saca provecho. Llegamos a "La Jota", última pieza del concierto. Mientras más avanza, más complicada se torna. Entonces tocan la nota final y el aire se llena de aplausos.





























