El camino del envejecimiento
Un adulto mayor saludable muestre interés en una segunda carrera o incluso, realizar una si no tuvo la oportunidad de hacerlo en su juventud
Mtra. Ivon Aidé Guerrero Ceballos, Directora de los programas de Psicología / CETYS Universidad, Campus Mexicali
Una de las situaciones que viven día a día muchos adultos mayores es el rechazo que llegan a experimentar por parte de las generaciones más jóvenes que consideran que ellos ya no tienen más para dar y son vistos a través de una serie de prejuicios que hacen más grande la brecha generacional.
Se conoce como “Viejismo” a la discriminación que sufre alguien por tener muchos años. En esta palabra se engloban una serie de estereotipos, actitudes e implicaciones sociales que relacionan el proceso de envejecimiento con algo patológico.
Es importante entender que la población de adultos mayores tiene la capacidad de vivir un envejecimiento activo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el envejecimiento activo “es el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad a fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen”.
El envejecimiento activo implica que los adultos mayores participan de manera continua, ya sea como individuos o en grupo, en los aspectos sociales, económicos, culturales, espirituales y cívicos dentro de las comunidades a las que pertenecen.
Es posible que al pensar en envejecimiento activo vengan a nuestra mente actividades como realizar ejercicio físico o mantener un trabajo remunerado; pero en realidad es importante considerar que son necesarios varios escenarios para contemplar que un anciano está viviendo este tipo de envejecimiento.
Hablamos de envejecimiento activo cuando los adultos mayores pueden contribuir a su bienestar individual, familiar comunitario y social, y al mismo tiempo cuando el medio en que se desenvuelven les brinde las facilidades para prevenir enfermedades, discapacidad, situaciones de dependencia y apoyo en la pérdida de habilidades.
Nuestros adultos mayores son personas capaces de seguir aportando de manera constante a su entorno, proponer soluciones a las problemáticas que enfrentamos y sumarse a la vida productiva, social y cultural.
Es necesario que sean reconocidos por sus aportaciones pasadas, presentes y futuras, y dejar de considerarlos solo como ‘abuelos”, así como entender que se desarrollan en múltiples roles. Saber que la curiosidad, el amor, la sexualidad, el emprendimiento son parte de sus intereses, entre muchos otros temas.
El camino al envejecimiento es, sin duda, una senda que se puede recorrer mejor, cuando como sociedad nos preocupamos por generar un camino donde revaloremos la experiencia y sabiduría del adulto mayor y le procuremos los espacios para ejercer con total plenitud un envejecimiento activo.





























