Espera para cruzar a EU afecta la salud
Algunos mexicanos pasan al año más de 860 horas de espera en la línea internacional
Juan Miguel Hernández/ El Sol de Tijuana
Además de la subida en el peso, se suma las pocas horas de sueño, que le han acarreado problemas físicos, derivado de los malos hábitos de alimentación y estilo de vida.
“El tiempo en la fila era aprovechado para desayunar burritos de harina y eso fue haciendo que aumentara mi peso considerablemente”, confesó.
LARGA LISTA DE PROBLEMAS
Miguel Ángel Guzmán Lemus, médico general y experto en salud ocupacional, desglosó la gran cantidad de complicaciones de salud que sufriría una persona que pasa largas jornadas en las garitas internacionales.
Según el especialista, los primeros son los de tipo ergonómicos, que son provocados por estar tanto tiempo sentado. Las consecuencias son dolor de espalda, hombros, cuello, entre otros.
“Puede tener a la larga como factor acomulativo algunas enfermedades del pulmón por depósitos derivados de los hidrocarburos, perjudica la respiración, se les junta todo, el estrés, estar mucho tiempo sentado, todo se junta”, agregó.
Las consecuencias de las largas jornadas en el puerto fronterizo, varía de persona a persona, sin embargo, existe la posibilidad que las consecuencias se muestren antes de lo esperado.
“Depende, son de tipo agudas o crónicas; las agudas menos de tres meses, porque son prácticamente inmediatas, después de cuatro horas sentado en la línea, empieza el dolor de espalda, cabeza, y por estar prolongado, es más crónico el problema”, precisó.
El médico general y experto en salud ocupacional, recomendó a las personas que por motivos de trabajo o educación cruzan diariamente al vecino país, cuidar su alimentación y tiempo de sueño, para reducir los riesgos de padecer problemas de salud.
Pese al tiempo prolongado que pasa una persona en el cruce internacional, descartó que esto sea una condicionante para en un futuro sufrir problemas renales, no obstante, aclaró que es necesario hidratarse antes y después de las jornadas de espera.
Al año, siete millones 300 mil peatones y 25 millones 550 mil automóviles estarían movilizándose por esta frontera que, además, es el principal motor económico para la zona de San Diego-Tijuana






























