“Gracias a Dios estoy vivo”
Niño sobreviviente de rickettsia quiere ser bombero para ayudar a otras personas.
Gustavo García Rivas
Primera Parte
Ahora, juguetón, el niño dice que le gusta mucho el futbol y ha jugado con algún equipo infantil de otra colonia que está en receso, pero entre sus planes y deseos futuros es ser bombero.
“¿No te da miedo la lumbre?”, preguntamos, “no, si Dios me ayudó para aliviarme, me dará permiso de ayudar a otras personas”.
“Fue un milagro de Dios porque yo, su papá y toda la familia le rezamos y fue terrible porque acabábamos de perder a uno de mis niños que fue atropellado”.
Recordó la angustia al pensar que perdería a otro, “fue terrible y todos estábamos devastados, ya que por la gravedad en que ingresó a terapia intensiva nos lo habían desahuciado”.
Le aplicó de inmediato el antibiótico para el padecimiento y por la gravedad de Francisco lo puso en “coma inducido” y lo mandó a terapia intensiva donde fue entubado y ahí permaneció por tres meses.
“Mi niño estaba flaquito, quedó en puros huesitos y como toda la gente pensamos que ya no despertaría”, recordó triste.





























