Nadie ganaría guerra de aranceles entre México y Estados Unidos: fiscalista
No sería sostenible, ya que encarecería los productos y afectaría al consumidor final: Pedro E. Corona de la Fuente
Andrea Jiménez
Una guerra de aranceles entre México y Estados Unidos no sería sostenible para ninguno de los dos países, ya que sólo se lograría encarecer los productos, consideró Pedro E. Corona de la Fuente, fiscalista y socio del bufete de abogados Procopio.
Puntualizó además que la imposición de aranceles por parte del Gobierno Mexicano tampoco sería de ayuda, pues sólo impulsará el incremento en los costos para la industria.
Aunque el encarecimiento en los precios de diversos productos sería un resultado visible a corto plazo, sobre todo para Estados Unidos, Corona de La Fuente explicó que a mediano plazo se podría ver una modificación en la forma en la que se trabajan ciertas mercancías.
Esto dependiendo de la decisión que tome cada una de las empresas afectadas, y si resulta conveniente a sus intereses el mantener o no su producción en México tras la implementación de aranceles.
En opinión del entrevistado, algunos de los productos más afectados en el caso de la República Mexicana serían la industria automotriz o de tractocamiones, así como el petróleo y la energía en el caso de Canadá y los productos electrónicos o celulares para China.
Los aranceles
Durante su primera reunión de gabinete, realizada el pasado miércoles 26 de febrero, el presidente de Estados Unidos aseguró que será el 2 de abril cuando inicie la implementación de aranceles del 25% a productos importados de México y Canadá.
Esto luego de que a principios de febrero los gobiernos de los tres países llegaran a un acuerdo para retrasar un mes la aplicación de la medida, condicionado al reforzamiento de la frontera por parte del Gobierno Mexicano.
Para establecer estos aranceles, el presidente Donald Trump estaría aplicando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (International Emergency Economic Powers Act o IEEPA, por sus siglas en inglés), promulgada en 1977.
Esta faculta al presidente para imponer sanciones económicas, como el establecimiento de aranceles o restringir transacciones, en caso de presentarse una amenaza inusual y extraordinaria hacia los Estados Unidos, originada desde fuera del país.
“Están dando la excusa del tema migratorio y se está tratando de resolver con un tema arancelario o comercial”
Según lo señalado por el entrevistado, ésta es la primera vez en la historia de Estados Unidos en que un presidente utiliza esta legislación.

























