Presta atención al realizar operaciones en cajeros automáticos: Una distracción puede llevarte a aceptar un crédito sin querer. Es crucial estar alerta y leer detenidamente cada mensaje que aparece en la pantalla del cajero.
Actúa rápidamente en caso de error: Si por error aceptaste un crédito, evita disponer de los fondos y comunícate de inmediato con tu banco para solicitar la cancelación del crédito y evitar posibles cargos adicionales.
Consulta las condiciones del crédito antes de aceptarlo: Es recomendable llamar al banco para conocer los términos del crédito ofrecido o consultar el Registro de Contratos de Adhesión (RECA) de la CONDUSEF, donde se pueden identificar las características del crédito.
Considera contratar créditos directamente en la sucursal: Realizar la contratación en persona permite aclarar todas las dudas con un ejecutivo y comprender plenamente los términos y condiciones del crédito.
Evalúa tu capacidad financiera antes de solicitar un crédito: Antes de aceptar cualquier crédito, revisa tu presupuesto para asegurarte de que podrás pagarlo sin dificultades. Pregúntate: “¿Realmente necesito este crédito?” Esto te ayudará a evitar deudas innecesarias.
Revisa el Costo Anual Total (CAT) y otros costos asociados: Antes de contratar, verifica el CAT, la tasa de interés, las comisiones y el costo de los seguros, si aplica, para seleccionar el crédito que mejor se adapte a tus necesidades y capacidad de pago.
Entiende el proceso de pre-autorización: En algunos bancos, la oferta de crédito en el cajero puede ser solo una pre-autorización. Es necesario acudir a la sucursal para concretar la contratación del crédito.