Tendenciasjueves, 12 de diciembre de 2024
2025: Qué país será el primero en recibirlo
Este fenómeno de celebraciones escalonadas es una de las maravillas que resalta la diversidad y el dinamismo del planeta
Connie Ramírez / Diario del Sur
Este fenómeno de celebraciones escalonadas es una de las maravillas que resalta la diversidad y el dinamismo del planeta
Connie Ramírez / Diario del Sur

El Año Nuevo es una de las festividades más esperadas alrededor del mundo. Con fuegos artificiales iluminando el cielo y deseos de prosperidad compartidos entre amigos y familiares, esta fecha simboliza un nuevo comienzo lleno de esperanza. Cada país celebra la llegada del nuevo año de forma única, desde tradiciones culinarias hasta rituales que buscan atraer buena fortuna.
Sin embargo, la forma y el momento en que cada nación recibe el Año Nuevo está determinada por su ubicación geográfica y los husos horarios, creando un fascinante espectáculo global que comienza en un rincón del Pacífico y termina en otro.
Kiribati, una nación insular ubicada en el océano Pacífico, será la primera en recibir el Año Nuevo 2025. Entre sus islas destaca Kiritimati, conocida como “la isla de la Navidad”, que marcará la llegada del nuevo año antes que cualquier otra región en el planeta. Esta posición privilegiada se debe a su ubicación al este de la línea internacional de cambio de fecha, que divide los días en el mundo.
Curiosamente, Samoa, que alguna vez fue de los últimos países en celebrar el Año Nuevo, ahora se encuentra entre los primeros debido a un cambio en su alineación horaria implementado en 2011.
En el extremo opuesto del reloj mundial, las Islas Baker, administradas por Estados Unidos, serán las últimas en despedir el año viejo. Estas pequeñas islas deshabitadas, también ubicadas en el océano Pacífico, quedan al oeste de la línea internacional de cambio de fecha, lo que las coloca como el último punto en el globo donde se recibirá el 2025.
Este fenómeno de celebraciones escalonadas es una de las maravillas que resalta la diversidad y el dinamismo del planeta. Desde Kiribati hasta las Islas Baker, la llegada del Año Nuevo une al mundo en un evento sincronizado por el tiempo y la esperanza de un mejor futuro.