LASTRES. “Felifer” Macías, uno de los punteros entre los 5 finalistas, tiene claro que la decisión de quién será el candidato panista a la gubernatura se tomará en los próximos meses. Por eso tiene que acelerar el paso, lo malo es que carga con compromisos políticos que no lo dejan avanzar a tiempo y ya empieza a buscar cómo reacomodar piezas dentro de su gabinete para ser todavía más competitivo en esa lucha.
CRUCIFIXIÓN. Macías podría apretar tuercas en las próximas semanas con movimientos en las delegaciones del norte de la ciudad, donde nomás no le responden los recomendados, en el Deporte o hasta en la mismísima Secretaría de Gobierno, donde el boliche es prioridad y no los resultados. El alcalde capitalino no debería debatirse entre cumplir a los “padrinos” políticos o a los ciudadanos, sus verdaderos jefes. Al tiempo.
RETO. Nomás no le responden al diputado Guillermo Vega, quién mandó un mensaje al diputado federal Gilberto Herrera de que si realmente quiere ayudar a Cadereyta, no es con marchas sino con la gestión de recursos federales para el municipio. Y mientras tanto, la huelga continúa.