diariodequeretaro
Análisismiércoles, 25 de marzo de 2026

Expediente Q / Delegado

La creación de la delegación María Justa Aldama (Jurica-Juriquilla) en el municipio de Querétaro responde a una realidad que ya era evidente: el crecimiento desordenado de la ciudad rebasó una división territorial que no se actualizaba desde 1994.

Decir que no habrá más burocracia es una promesa que tendrá que sostenerse con resultados medibles: tiempos de respuesta, cobertura de servicios, presencia institucional y resolución de problemas concretos en colonias y comunidades. 

Cambiar límites no resuelve por sí mismo problemas estructurales como movilidad, seguridad o acceso a servicios básicos. La nueva delegación tendrá que demostrar que no solo redistribuye responsabilidades, sino que también redistribuye recursos y prioridades.

Si mejora la atención, si reduce tiempos, si acerca servicios y si equilibra realmente la carga entre delegaciones, será un acierto.

DE REBOTE

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