Humanitas. Arte y pasión
Las contradicciones y encrucijadas son el sino de nuestra nación, de nuestra patria.
¿Pero ahora en el país de los milagros hacia donde miran los artistas?
Es posible que el azar en la vida pública y política esté estableciendo una estética del arte como networking, como simulacro, como atracción turística o postín clase mediero.
Un arte que sea inocuo al poder en turno. ¿Como evitar desde el pensamiento y el arte las fuerzas que no somos capaces de controlar?
La ansiedad del artista moderno fue la de no caer y repetir los horrores de la historia.
Ahora nos conformamos en ser espectadores de un mundo que se desmorona frente a nuestros ojos. En la era del desencanto nos sentimos con más lucidez porque no juzgamos nuestro tiempo sino miramos como jueces solo los errores del pasado.
Somos simples observadores del curso de la historia. Om
bobiglez@gmail.com
















