Cómo combatir el exceso de sudor
El sudor sirve para regular la temperatura corporal. Sin embargo, algunas personas producen más sudor del necesario para este fin, lo que termina por convertirse en un problema.
Purificación León / EFE
Cuando hace calor o cuando realizamos ejercicio físico, sudamos para regular la temperatura de nuestro organismo. El sudor, expulsado por las glándulas sudoríparas, se deposita sobre la piel y, al evaporarse, nos enfría.
Aunque el sudor puede darse en toda la superficie de la piel, lo más habitual es que se produzca, sobre todo, en las axilas, la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies. También sudamos como respuesta a estímulos emocionales.
LA SUDORACIÓN NO ES MALA.
“Por cierto, el sudor de los pies tampoco huele. En este caso el olor se debe a la acumulación y fermentación de restos en los zapatos y a que éstos no se cambian de forma habitual“, añaden desde esta compañía.
“La sudoración no es mala, es importante para el control de nuestra temperatura y la creación de una primera barrera de defensa cutánea”, subrayan los especialistas de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).
“No obstante, algunas personas generan más sudor del necesario para estos fines, lo que se conoce como hipersudoración o hiperhidrosis”, agregan desde AEDV.
Ese exceso de sudoración puede afectar a todo el organismo, lo que se denomina hiperhidrosis generalizada o bien a zonas concretas del mismo, en tal caso se llama hiperhidrosis focal.
Además, la hiperhidrosis puede ser primaria, cuya causa se desconoce, o secundaria, cuando se debe a alguna enfermedad o a la toma de determinados medicamentos.
“La hiperhidrosis en sí misma no es grave, aunque sí afecta de manera muy considerable la calidad de vida de quienes la padecen. En ese sentido, existen distintos tratamientos para combatirla, en función de su intensidad y de la zona afectada”, indican los dermatólogos de AEDV.
“El principal efecto adverso de estos productos es que pueden irritar la piel”, indican estos especialistas.
Otra opción son los fármacos anticolinérgicos. “La sudoración se produce por la liberación de una sustancia llamada acetilcolina y los medicamentos anticolinérgicos actúan sobre ella”, detallan desde Quirón Salud.
“Algunos de estos fármacos se aplican directamente sobre la piel mientras que otros hay que tomarlos por vía oral. Estos últimos se utilizan en cuadros de exceso de sudoración generalizado”, añaden.
ALGUNAS SOLUCIONES.
La hiperhidrosis también se trata mediante iontoforesis, una técnica que requiere un dispositivo específico pero que puede realizarse en el propio domicilio. Está especialmente indicada para la sudoración excesiva de las palmas de las manos y las plantas de los pies, según aseguran.
Otra opción terapéutica para la hiperhidrosis es la toxina botulínica, muy utilizada para combatir el exceso de sudoración de las axilas.
Este procedimiento tiene como resultado el cese de producción de sudor durante unos cuatro o seis meses aproximadamente, por lo que hay que repetirlo cada cierto tiempo.
“Su principal inconveniente estriba en la aparición de hiperhidrosis compensatoria, es decir, el paciente deja de sudar en manos y axilas pero puede aumentar la sudoración en otras localizaciones como la cara, la espalda, el pecho, etc..”, agregan desde la Academia.
Otra técnica para combatir la hiperhidrosis es el láser, que elimina las glándulas sudoríparas por calentamiento.
Existen varios tipos de láser. Uno de ellos es Miradry, aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
“Este tratamiento no es doloroso, ya que se realiza con anestesia local, la sesión dura alrededor de hora y media y la recuperación es muy rápida”, agregan.
Todos estos tratamientos pueden poner freno al exceso de sudor, un problema que, si bien no reviste gravedad, puede alterar mucho el día a día de quien lo sufre.































