De la devastación a la modernización
Contexto político y social
Redacción
Texto tomado del libro El Centenario de la Constitución 1917-2017, editado por Diario de Querétaro y la Universidad Autónoma de Querétaro.
Querétaro después del movimiento revolucionario quedó devastado, su economía y vida cotidiana mermaron, aún había persecuciones, se incrementaban impuestos, faltaba circulante y el dinero se falsificaba.
Socialmente significó una afrenta porque llegó mucha gente de todo el país, entre ellos los seguidores de Venustiano Carranza, los constituyentes, periodistas, era un ir y venir de gente todo el tiempo.
En los meses en que estuvieron en Querétaro dominando militarmente los carrancistas, se emitieron diversos decretos, acuerdos y disposiciones que marcaron un nuevo rumbo a los habitantes del estado, particularmente a los de la capital.
De entrada, se puso en marcha un importante proyecto de mejoramiento de la infraestructura urbana, que buscó “modernizar” a la ciudad.
En este contexto, la fiesta y la animación sólo se daban en épocas religiosas: las de Navidad y en Semana Santa.
Querétaro, como capital de la República, se convirtió en el punto favorecido por la administración… se anunciaron diversas obras: un drenaje y un gran colector que, en sus arterias subterráneas recibiría los residuos que contaminaban la atmósfera.
Había una lucha en la sociedad queretana por diferenciarse de los revolucionarios y ser reconocidos como gente culta, amante del orden, la paz y profundamente respetuosa de la tradición y las jerarquías
“La promulgación de la Constitución en febrero de 1917, fue considerada el baluarte donde cristalizaron las luchas que le dieron origen; la panacea de todos los males y el inicio de una nueva era.
Ahora habría que hacer la revolución de verdad, la del cambio de instituciones y para ello se contaba con una base sólida: la nueva constitución”.

























