Hermano árbol IV
Vitral
Alfonso Franco Tiscareño / Colaborador Diario de Querétaro
Olmo, quiero anotar en mi cartera/ La gracia de tu rama verdecida/ Mi corazón espera/ También hacia la luz y hacia la vida/ Otro milagro de la primavera.
Antonio Machado, “A un olmo seco”
También los bosques, los árboles, tienen su lado oscuro. Baste recordar cuentos y relatos como Caperucita Roja, El bosque encantado, Robin Hood, Hamlet (de Shakespeare), Gilgamesh, el Génesis (en la Biblia) y El árbol del vampiro.
Podemos concluir que debemos proteger a los árboles, agradecerles, quererlos, admirarlos, defenderlos de incendios, de la tala ilegal, en una palabra: amarlos, porque les debemos mucho en la vida, desde la cuna en que nos recuestan cuando bebés, hasta las tablas para el ataúd en el que partiremos de este mundo.





























