Gossipviernes, 10 de febrero de 2017
Sin Bandera, una última vez
Este 11 de febrero en el auditorio Josefa Ortiz de Domínguez
Redacción

Sin Bandera es la asociación de dos talentos que han dejado su marca en la escena musical latina, con un estilo distintivo en los ámbitos del pop y las baladas románticas. Después de una pausa de siete años en los que Noel Schajris y Leonel García abrazaron una exitosa carrera solista en la que se fortalecieron tanto lírica como musicalmente, los cantautores decidieron retomar su sociedad para volver a integrar Sin Bandera.
Noel Schajris, nació el 19 de julio de 1974 en el Barrio de Flores de Buenos Aires, Argentina. Leonel García vio la primera luz el 27 de enero de 1975 en el Distrito Federal. La relación de ambos con la música fue orgánica en su infancia y, a temprana edad, se percataron de su inclinación hacia este arte. Noel recuerda: “Cantar para mí siempre fue natural, cantar siempre, era como respirar. Mis padres me cuentan que era ´una radio con patitas´ y, según ellos era afinado. A los trece años, tuve la decisión consciente de dedicarme a la música. Fue cuando mi abuela me regala mi primer piano. Ella tuvo que hacer un enorme esfuerzo para comprarlo. Tengo la imagen de irlo a buscar en la Avenida Callao de Buenos Aires. Eso determinó mi vida”.
Por su parte, Leonel comenta al respecto: “En mi casa siempre se cantaba. Mis padres cantaban a dueto. Les gustaba sacar las canciones de lo que estaban oyendo en ese momento en español, en inglés. Las tardes de los fines de semana se organizaban reuniones familiares. Mi hermano y yo cantábamos con nuestros padres. Para mí la música siempre representa a la familia, era como el elemento que nos unía, a pesar de nuestros temperamentos explosivos. En la escuela empecé a cantar y me di cuenta de que tenía cabida en los grupos y facilidad para hacerlo. Empiezas a pisar espacios pequeñitos, escolares y comienzas a sentir esta emoción y de conexión con algunas personas. Posteriormente, en la preparatoria hacen un concurso, me inscribo y tengo la fortuna de ganar en ese teatro donde recibo el primer aval de gente extraña. Ahí me doy cuenta que esto es lo que quiero hacer toda mi vida”.

Durante siete años, ambos músicos siguieron caminos diferentes, nutriéndose de diversas fuentes musicales que fortalecieron sus capacidades autorales. El reencuentro de ambos músicos bajo el ala de Sin Bandera, lo atribuyen a su manager quien pensó que era un buen momento para regresar. Leonel dice: “Nosotros estuvimos de acuerdo. Llevábamos siete años pensando en trabajar nuestras carreras solos”. “Construyéndolas con mucho esfuerzo”, interviene Noel, mientras su compañero continúa: “Trabajamos muy fuerte para que la gente nos pudiera dar un lugar a cada uno como solistas y llegó un punto en que lo conseguimos. Ya nos presentábamos ante gente que conocía y apreciaba nuestros discos individuales”. Noel añade: “Empezar a sentir que estás generando nuevos clásicos en tu carrera, que nada tienen que ver con Sin Bandera, fue de las cosas más lindas que nos han podido pasar”.
Una vez hecha la propuesta, los dos artistas coincidieron en que era un buen momento para reconstruir el dueto. “Creo que podemos entregar la mejor versión de Sin Bandera”, afirma Leonel y continúa: “Nuestro trabajo en el escenario, como músicos, como cantantes, considero que es mucho mejor en este momento que antes. Muchas de las carencias que pudimos tener, se han ido resanando con estos años de labor en solitario”.
Esa sensación de emoción, de pensar cómo sería si nos volviéramos a unir y qué tipo de canciones haríamos y que tipo de show podemos hacer ahora y que la gente nos pudiera ver una última vez así, en esta plenitud que sentimos ahora. Creo que es el momento correcto para llevarle a la gente esto por última vez y lo estamos disfrutando desde antes de ensayar para el concierto.