Miguel Vega pone al humano al centro de toda inversión, porque “el atractivo de nuestros desarrollos no es el precio” y enumera las certificaciones del gigante queretano: Premio Nacional de Cultura Hídrica, ISO 9001/2015 y Empresa Socialmente Responsable
“Si nosotros no proyectamos para paliar los efectos de la pandemia, no estamos contribuyendo a una dignificación de la vida. Hoy, un concepto que permea en el ADN de Zibatá es el derecho a la ciudad, y el derecho a la ciudad es un derecho humano”.
Vega asevera que en éste que considera el proyecto icónico de Supraterra se dará una dignificación del espacio público al que todos tendrán acceso, y donde se revalorará la convivencia, como sucedía en los centros de las ciudades hace algún tiempo.
Hacemos ciudades
“El hacer ciudad es hacer una ciudad con movilidad, en donde haya solidaridad, donde se trabaje con perspectiva de género y donde, a partir del espacio público, se privilegien los derechos humanos”.
Diario de Querétaro presenta una serie de entrevistas con empresarios que han hecho del estado un modelo de desarrollo económico y de calidad de vida para reunirlos en la revista La Rueda.
Por eso esta nueva serie de La Rueda es más que una lista de empresarios destacados, un mapa humano del crecimiento de Querétaro.
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“El atractivo de nuestros desarrollos, por supuesto, no es el precio, sino las emociones que podemos generar a partir de ellos” / Foto: Hugo Arciniega / Diario de Querétaro
Le llama el “ADN Supraterra” a la mayor certificación que se puede obtener, o la que él más aprecia, donde todo debe partir y girar alrededor de la persona, en medio de lo que también califica como “la pandemia de la soledad”, un término incluso ya diagnosticado por la Organización Mundial de la Salud.
Miguel Vega Cabrera, el director general de esta importante empresa de desarrollo urbano, Supraterra, tiene las ideas claras sobre el camino a seguir y se enorgullece de trabajar para que el personal de la empresa que ha acuñado proyectos como el de Zibatá mantenga la misma visión, la misma sintonía. “Es una situación fundamental: tenemos que trabajar con las emociones”, asegura al tiempo que afirma que lo que se vende es la sensación de imaginar a los hijos corriendo sin peligro, la convivencia en los espacios públicos, la tranquilidad en la vejez…
“El atractivo de nuestros desarrollos, por supuesto, no es el precio, sino las emociones que podemos generar a partir de ellos”, señala el también presidente del patronato de la UAQ. “Sería un gran error disertar sobre el diseño de la ciudad a partir de cuánto vale o a qué plazo. Ya no es un diseño simple de metros cuadrados, es un diseño en donde la persona, las emociones y las experiencias tienen el valor fundamental para crear ciudad como derecho humano”.
Supraterra cuenta con varias relevantes certificaciones, como la ISO 9001/2015 o el Premio Nacional de Cultura Hídrica, que recibió en el 2024; el distintivo de Empresa Socialmente Responsable o el Green Flag Award, que reconoce parques y espacios verdes públicos mejor gestionados y sostenibles del mundo, pero todos ellos, a decir de Vega Cabrera, “son la consecuencia de planear las ciudades partiendo siempre, y bajo cualquier premisa, de la persona. Si nosotros no creamos espacio público en donde se puedan abatir conceptos de soledad o de ansiedad, si nosotros no proyectamos en el tema de la dignificación del espacio común, si no planeamos para que ahí se conozcan nuevos liderazgos, donde se pueda realizar el concepto de la familia de manera integral, no vamos a tener éxito en el mercado”, insiste.
Con las ideas claras, insiste en la necesidad de seguir trabajando como en los recientes diez años, en un proyecto que, asegura, es el más atractivo de Querétaro para las siguientes dos décadas: el Town Center Zibatá. “Es un espacio que alberga un lago de nueve hectáreas y donde vamos a tener todos los elementos de accesibilidad, de equidad y de movilidad para que sea el nuevo centro de este Querétaro que se desdobló en el municipio de El Marqués”, afirma.
“Será un espacio donde vas a poder tener conciertos al aire libre, donde podrás utilizar un kayak, hacer actividades de yoga, de caminata; donde podrá haber ferias gastronómicas, artísticas, culturales… Y con el eje fundamental de un cuerpo de agua de nueve hectáreas”.
Planeación de las ciudades también tiene una etapa de infancia, otra de adolescencia y finalmente otra de adultez / Foto: Hugo Arciniega / Diario de Querétaro
No es Town Center Zibatá, sin embargo, el único proyecto al que alude como generador de un desarrollo trascendente en el futuro de Querétaro. También hace referencia a Pabellón Zibatá, que con una fuerte inversión de un grupo empresarial queretano y regiomontano se ubicará en el llamado Circuito Universidades. “Ahí se darán, sin duda, los mejores eventos culturales y artísticos de la ciudad. Va a tener accesibilidad, movilidad, el mejor equipamiento sonoro…”, comenta con entusiasmo sobre el proyecto que, según sus inversionistas, empezará a tener operaciones a finales del año 2028 y que contará con un foro con capacidad para seis mil quinientas personas, otro secundario para mil, un centro de convenciones para cuatro mil, hoteles y un área comercial.
Asegura igualmente que se están empezando a generar espacios de uso mixto en la zona, para que no se tengan que hacer grandes traslados entre el trabajo y la residencia, permitiendo el surgimiento de lo que él llama “una ciudad completa o integral”, y complementa: “Ese derecho a la ciudad no significa simple y sencillamente glosarlo en una ley o en un reglamento, sino que lo tenemos que aplicar directamente en la forma en que estamos proyectando y cómo ese proyecto se vuelve ciudad”.
Y agrega: “Hoy tenemos que ser totalmente exigentes para poder responder a los cambios que ha dado el mundo, pero también a los cambios que de manera congruente ha dado el mercado. Hoy no podemos seguir con las mismas estrategias de comercialización, de intervención y de proyección que teníamos hace cinco años, y menos con las que utilizábamos hace diez o veinte años”, sustenta convencido, al tiempo que afirma que la planeación de las ciudades también tiene una etapa de infancia, otra de adolescencia y finalmente otra de adultez.
Convencido de su dicho, también ratifica: “Estas ciudades son las que van a resolver el problema de la humanidad desde el punto de vista urbano, desde el punto de vista técnico y desde el punto de vista de salud. Si nosotros no contemplamos esos nichos, vamos a volver a generar espacios sin identidad, donde no hay liderazgos ni solidaridad. Si creamos ciudad, se va a dar el incentivo económico, pero si ponemos como eje vertebral el dinero, éste no va a generar ciudad”.
En el 2030, dice Vega, El Marqués va a duplicar su población y va a tener no menos de 500 mil habitantes. “Y me atrevo a asegurar, con total contundencia, que, desde el punto de vista profesional, se han hecho las planeaciones adecuadas para que Querétaro pueda seguir siendo un lugar totalmente diferenciado y atractivo”, sostiene casi al finalizar la charla.
“Tenemos que hacer una labor de planeación y no de improvisación”, asegura. “Esto va a cambiar día con día y nosotros necesitaremos estar en una fase de diagnóstico permanente para que no nos alcance la realidad urbana. Querétaro va a ser incesante en su crecimiento y tenemos que profesionalizar los órganos privados y públicos que se dedican a la planeación para que puedan responder con anticipación a lo que va a suceder”.
A diferencia de la primera edición dedicada a personajes políticos, en lo empresarial los antagónicos son complementarios para construir el alto reconocimiento de lo bien hecho en Querétaro, el Querétaro de Calidad con reconocimientos nacionales e internacionales no sólo a empresas, sino también a mujeres y hombres que las fundaron o dirigen.
Es un ejercicio con la faceta humana de personajes clave de la construcción, el comercio, la industria y la inversión privada que cuentan con certificaciones especializadas y reconocimiento social por sus aportaciones para un Querétaro próspero, con empleo y mirando al futuro.
Detrás de indicadores como el PIB, el empleo, los parques industriales y los metros cuadrados construidos existen decisiones, riesgos y visiones tomadas con valentía y convencimiento personal por estos queretanos industriosos.