Surgen víctimas de cirujanos “balines”
Quedó marcado de por vida tras pagar por una lipoescultura
Patricia López Núñez
Una liposucción mal practicada dejó a Juan Carlos con cicatrices de casi 20 y 15 centímetros en cada costado del cuerpo, tres años de intervenciones quirúrgicas, así como un proceso legal que enfrenta desde hace 12 meses con la certeza de que nunca va a quedar bien.
Antes de la cirugía le informó al médico que tenía una cicatriz queloide, pero el médico dijo que no importaba, aunque su piel empezó a formar cicatrices muy grandes tras la intervención.
Durante casi dos años el médico colocó inyecciones sobre las cicatrices, sin informarle qué era lo que introducía en su cuerpo y sin obtener resultados, por lo que se optó por recortar la cicatriz, quitar la piel por completo de esa zona.
Para Juan Carlos este es un problema serio. El médico que lo intervino promueve sus servicios a través de una página web y varias redes sociales, promueve paquetes estéticos y todavía realiza intervenciones quirúrgicas.
Sus versiones son desmentidas por cirujanos especialistas. Las lesiones que presenta Juan Carlos no corresponden a las consecuencias de una intervención que se realice de la manera adecuada.
“No pongan su salud en manos de cualquier persona que les promete algo bonito. Yo nunca voy a quedar bien, tengo una afectación, tengo cicatrices que nunca se van a quitar, tengo que aprender a vivir con mis cicatrices, así estoy”, lamentó.


























