Ciencia y luz | ¡Rayos y Centellas!
Janet Juárez y Pablo Luna
Los rayos globulares o centellas son tan raros que se estima que solo ocurre uno por cada diez mil rayos comunes.
La centella, por otro lado, es más difícil de explicar y de observar. Su nombre técnico es rayo globular, relámpago esférico o rayo en bola.
Los rayos en bola parecen esferas de luz o fuego flotando en el aire, cerca o dentro de tormentas eléctricas. Su tamaño va desde unos centímetros hasta varios metros de diámetro. Son más comunes cerca de grandes masas de agua, como ríos, lagos y mares, pero son muy poco atestiguados porque aparece uno por cada diez mil rayos ordinarios.
Se mueven como flotando, pueden llegar a durar varios segundos y desaparecen de forma repentina, a veces con un estallido y con un olor a azufre. En los tiempos del Capitán Haddok, cuando no había satélites ni cámaras de alta velocidad, se les consideraban mitos o leyendas, y se les asociaba con espíritus, brujerías o maleficios.
Hoy sabemos que es un fenómeno natural, más fácil de documentar gracias a los dispositivos móviles, pero con un origen que sigue siendo un misterio: no hay una teoría única que explique su formación, movimiento, desaparición, olor, trayectoria errática o los estallidos.
Si algún día ves una centella, aléjate y busca resguardo antes de admirar este fenómeno natural hermosamente aterrador
.*Facultad de Biología y Facultad de Instrumentación Electrónica, Universidad Veracruzana











