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Análisissábado, 9 de agosto de 2025

Ciencia y luz | ¡Rayos y Centellas!

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Janet Juárez y Pablo Luna

Los rayos globulares o centellas son tan raros que se estima que solo ocurre uno por cada diez mil rayos comunes.

La centella, por otro lado, es más difícil de explicar y de observar. Su nombre técnico es rayo globular, relámpago esférico o rayo en bola. 

Los rayos en bola parecen esferas de luz o fuego flotando en el aire, cerca o dentro de tormentas eléctricas. Su tamaño va desde unos centímetros hasta varios metros de diámetro. Son más comunes cerca de grandes masas de agua, como ríos, lagos y mares, pero son muy poco atestiguados porque aparece uno por cada diez mil rayos ordinarios.

Se mueven como flotando, pueden llegar a durar varios segundos y desaparecen de forma repentina, a veces con un estallido y con un olor a azufre. En los tiempos del Capitán Haddok, cuando no había satélites ni cámaras de alta velocidad, se les consideraban mitos o leyendas, y se les asociaba con espíritus, brujerías o maleficios. 

Hoy sabemos que es un fenómeno natural, más fácil de documentar gracias a los dispositivos móviles, pero con un origen que sigue siendo un misterio: no hay una teoría única que explique su formación, movimiento, desaparición, olor, trayectoria errática o los estallidos.

Si algún día ves una centella, aléjate y busca resguardo antes de admirar este fenómeno natural hermosamente aterrador

.*Facultad de Biología y Facultad de Instrumentación Electrónica, Universidad Veracruzana

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