Evaluación de la administración pública
Se trata pues de un proceso de análisis estructurado y reflexivo; (lo popular proviene de la percepción que muchas veces es contundente para bien o para mal) que nos permite emitir juicios de valor sobre el tema evaluado.
La evaluación nos sirve para clasificar elementos, pronosticar comportamientos, medir rendimientos y analizar un desempeño o expresado llanamente en un resultado.
En la administración pública de nuestro país la evaluación se dio primero bajo el concepto de percepción, este esquema sigue vigente dentro de los ciudadanos, pero en la era post revolución ha evolucionado, asociado a dos conceptos: planeación y presupuesto.
Dándose los conceptos el presupuesto basado en resultados, los indicadores al desempeño y derivados de los nuevos valores de la planeación: los árboles de ideas y el MIR (pilares de la planeación).
Bajo este paradigma nacen las contralorías gubernamentales, hoy de la Función Pública, con su símil en las 32 entidades federativas, que definen a la evaluación de la siguiente manera:
A ello se le suma el combate a la corrupción, que forma parte de las políticas públicas de la actual administración, “no robarás, no mentirás, no traicionarás”; el primero es parte de esta política.
Según transparencia mexicana en su edición 2021, el índice de percepción es que México mantuvo su calificación de 31 puntos, donde cien es el óptimo.











