Goedel, ¿dónde estás?
Fuiste reconocido por tus pares y tus impares, sobre todo por tus teoremas (a mi juicio también poemas) que levantaron los muros de contención, a la arrogante matemática que presumía la verdad absoluta poseer.
Los teoremas se conocen como de la incompletitud, que en 1931 tú los diste a conocer para sorpresa del mundo, matemático más bien.
Escucho el llanto de un niño, que sollozante suplica por alimento y un poco de cariño, tal vez. ¿Y que tiene esto que ver con tus teoremas famosos? Todo y nada, me respondo.
Tus teoremas vibran siempre en mi interior, cuerpo y espíritu sacudidos por estas terribles realidades que traen a nuestra conciencia la finitud del mundo, del hombre y de cualquier verdad.
Reflexionar para comprender lo que se ve y lo que no se ve.