Legislar el transfeminicidio
A pesar de los avances legales, con 21 estados donde se reconoce el derecho a la identidad de género, México es el segundo país de Latinoamérica con más violencia por homofobia y transfobia, después de Brasil.
El país enfrenta una ola de violencia transfóbica este 2024, con al menos siete personas trans asesinadas en los primeros 15 días del año, tres de esos crímenes fueron en Veracruz.
De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el transfeminicidio se define como “un término para describir el asesinato de mujeres trans cometido por el desprecio o sentido de posesión hacia ellas”.
La violencia por perjuicio está basada en la idea binaria de que existen únicamente dos géneros asignados al nacer, femenino y masculino, lo cual potencia dicha discriminación.
Por otra parte, las leyes sobre la violencia contra las mujeres únicamente reconocen aquellas mujeres nacidas con un genital femenino, dejando fuera de su marco de aplicación a las mujeres transexuales, transgénero e intersexuales.
La violencia contra las mujeres transgénero se da en un contexto de transmisoginia, la cual se trata de una forma de discriminación y opresión que surge por la intersección entre la transfobia y la misoginia.
Esta discriminación afecta a las mujeres trans y las personas no binarias en el espectro transfemenino de género. Es decir, se da como resultado del rechazo hacia la diversidad sexual y de género (transfobia) y hacia lo femenino (misoginia).
El documento, llamado CIP-11, fue presentado a la Asamblea mundial de la salud, en la fecha mencionada en Ginebra, para ser adoptado por los Estados miembros, entre ellos México y entrar en vigor el 1 de enero de 2022.
En la Ciudad de México, el diputado Temístocles Villanueva, también de Morena, presenta dicha iniciativa para reformar el Código Penal para la CDMX.
*Maestro. Activista













