¿Qué es la escuela?
Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresiónDurante la pandemia (2020-2022), periodo en el se suspendieron las clases, motivó a maestros, académicos, autoridades educativas a repensar ¿Qué es la escuela? Desde diversos ámbitos donde se paralizaron las actividades educativas normales hasta los hogares donde padres de familia e hijos sufrieron las consecuencias, la escuela como la conocían no estaba presente. Este problema no solo educativo motivó a un grupo de académicos a reflexionar sobre ello. Así surge La escuela, un espacio de posibilidades, libro coordinado por Michelle Ordóñez Lucero, Julio Ubiidxa Ríos Peña y Sebastián Plá.
Los autores exponen: La escuela, un espacio de posibilidades reúne reflexiones que colocan a la institución escolar como un espacio público, heterogéneo y en constante transformación. Frente a discursos que cuestionan su vigencia, quienes participan en esta obra sostienen que la escuela sigue siendo un ámbito privilegiado para el encuentro, la formación democrática y la construcción de lo común. Desde experiencias diversas, enfoques interdisciplinarios y metodologías plurales, se analizan tensiones, desafíos y posibilidades que configuran lo escolar en el presente. Esta obra, resultado del trabajo colectivo, ofrece una mirada crítica que reivindica el papel de la escuela como escenario donde se ensayan y disputan sentidos, saberes y futuros posibles y deseables.
“En la actualidad, la institución escolar se encuentra sometida a embates que señalan su incapacidad para dar respuesta a las demandas educativas de ciertos sectores de la población, planteamiento fuertemente sostenido dentro de movimientos de desescolarización, como el homeschooling (Sotés, Urpí y Molinos, 2012). La existencia de estas propuestas no es nueva (Igelmo, 2012). A fines del siglo pasado, estudiosos como Ivan Illich (1979) acusaban también a la escuela, aunque desde otro espectro ideológico y político, de no ofrecer una formación verdaderamente acorde a las necesidades de la población. Lo que llama la atención y genera una preocupación válida en el contexto escolar actual es el rápido crecimiento de discursos (como el homeschooling) que enarbolan la desaparición, eliminación o sustitución de la escuela por alternativas educativas que remiten a una privatización del carácter público de lo escolar (Sebastián Plá, 2020). Ante esta acometida, (exponen los coordinadores del libro) sostenemos que es indispensable no perder de vista la importancia inherente a la condición de espacio de posibilidades de dicha institución, ya que esto es lo que permite” “hacer escuela, es decir, organizar y dar cuerpo a un encuentro entre los seres humanos y un mundo a partir de condiciones de libertad y de igualdad pedagógicas” (Jan Masschelein , 2020)
También Jan Masschelein y Maarten Simons hacen hincapié en que la escuela ofrece “tiempo libre”, que transforma los conocimientos y destrezas en “bienes comunes” y, por lo tanto, que tiene el potencial para proporcionar a cada cual, independientemente de sus anteceden tes, de su aptitud o de su talento natural, el tiempo y el espacio para abandonar su entorno conocido, para alzarse sobre sí mismo y para re novar el mundo (para cambiarlo de un modo impredecible). Para quienes escriben en este libro, la escuela representa, precisamente, un lugar público de encuentro en torno a lo común y para la construcción de lo común (Meirieu, 2020 y 2022); es un espacio y tiempo de oportunidades y posibilidades. Éste es el planteamiento que atraviesa de forma compartida los diferentes textos; con ellos respondemos, (Ordóñez Lucero, Ríos Peña y Plá). en diferentes grados y desde distintas aristas teóricas, conceptuales y metodológicas, la pregunta ¿qué es la escuela?
Por su parte los” trabajos como los de Antonio Viñao y Elsie Rockwell abordan la complejidad de la escuela a partir del concepto de cultura escolar o culturas escolares. En sus investigaciones muestran la heterogeneidad de acontecimientos, dinámicas y procesos que tienen lugar en dicha institución. Ésta es redefinida y resignificada por las personas que se apropian de sus espacios, tiempos y materialidades, y les otorgan sentido” Por ello, planteamos, apuntan los coordinadores, que la escuela es una posibilidad permanente y que todo acercamiento que se realice a ella debe tomar en cuenta dicha disposición.
En el libro se sostiene: la importancia de comprender a la escuela a partir de su heterogeneidad, teniendo presentes derroteros que señalan sus limitaciones, carencias, fallas o injusticias, pero enfocándonos, en particular, en lo que está construyendo en este momento, lo que posibilita y habilita en su cotidianidad desde lo público y lo común. Optamos, dicen Ordóñez Lucero, Ríos Peña y Plá en este sentido, por mostrar la pluralidad de experiencias, situaciones y emociones que se construyen a partir de la escuela. Compartimos el posicionamiento de que, aunque el currículum suele ser entendido como los planes de estudio, los contenidos, los métodos de enseñanza-aprendizaje y la evaluación, en la práctica los procesos educativos rebasan la prescripción.
Por ello, se especifica que los capítulos que integran esta obra recuperan planteamientos del movimiento de reconceptualización del currículum (Pinar, 1998), sobre todo el interés por comprender la experiencia educativa al retomar elementos como la temporalidad, la conciencia y la política para identificar, documentar y reflexionar acerca de lo que sucede en el encuentro entre las distintas subjetividades, el mundo social y el conocimiento escolar.
Los coordinadores de “La escuela, un espacio de posibilidades” hacen una invitación abierta a imaginar la transformación de la institución escolar partiendo de su defensa como un espacio público de encuentro. La escuela es insustituible en la medida que habilita espacios y momentos para encontrarse, vincularse y relacionarse; constituye un recinto destinado a germinar, compartir y alimentar el interés, la atención y el compromiso con las ciudadanías del mundo. En esto reside la importancia de pensar su fabulación como un ejercicio colectivo constante y permanente