¡Sorpresa!
Y en cada pueblo el circo sorprendía
José Cruz Domínguez Osorio
Hasta ahora nadie ha encontrado la cabra que se escapó del circo.
Aconsejó una viejecita y por último le gritó que se acordara de esa recomendación. El domador se fue camino arriba, triste andaba por no encontrar a la cabra.
Busque usted por el río, por el patio de la casa grande, en el parque y atrás de la capilla, vayan a buscarla al cementerio quien quite y alguien que la haya visto y la tenga persogada.
Y así fueron llegando muchas respuestas de trabadores y vecinos del poblado; otras tantas recomendaciones que sugerían mejores cuidados para la cabra, si es que pronto apareciera.
Y en cada pueblo el circo sorprendía. Animar de día y de noche, asombrar al respetable con un número sorpresa. Esta vez a la cabra le correspondió ser la estrella. Lo que nunca se sabrá si la desaparición fue intencionada o un número sorpresa de ese circo.
josecruzdominguez@gmail.com




















