Culturadomingo, 5 de enero de 2025
¡3 comidas tradicionales de Semana Santa en Chiapas!
La Semana Santa se aproxima y junto a ella una variedad de platillos típicos que podemos probar
Leonardo Ruiz / El Heraldo de Chiapas

La Semana Santa en Chiapas es un tiempo de reflexión religiosa, pero también una oportunidad para saborear los platillos más tradicionales de la región. Durante estos días, la gastronomía chiapaneca se convierte en una parte esencial de las celebraciones, especialmente porque muchos de los platillos se adaptan a las restricciones de la cuaresma, cuando los católicos evitan consumir carne roja. En lugar de ello, se opta por pescados, aves de corral y verduras, ingredientes que son la base de las recetas más representativas de la temporada. Entre estos, destacan tres platillos tradicionales: la cohesa, los tamales de cambray y la sopa de ostión, que no solo sacian el hambre, sino que también reflejan la rica historia cultural de la región.
La cohesa es un platillo emblemático de la Semana Santa en Chiapas, especialmente en los viernes de cuaresma, cuando los católicos siguen la tradición de no consumir carne roja, limitándose a aves de corral, pescado y verduras. Este guiso se prepara principalmente con pollo o guajolote, pero lo que realmente lo distingue es la cohesa, una raíz autóctona que proviene del chayote.
Cada año, durante la temporada de cuaresma, los habitantes de las comunidades chiapanecas cosechan la cohesa con gran dedicación. Es una tarea que requiere destreza y paciencia: hombres y mujeres se adentran en los campos con machetes y palas para escarbar la tierra y extraer esta raíz. El proceso es delicado, ya que la cohesa debe ser extraída con mucho cuidado para evitar que se dañe o se rompa, lo cual haría que se deteriore rápidamente o incluso impida su consumo, ya que las raíces pueden aparecer y la gente, por tradición, no las consume si esto ocurre.

Los tamales de cambray son otro platillo indispensable durante la Semana Santa en Chiapas. Estos tamales tienen una preparación especial que los distingue de otros tamales típicos de la región. Están hechos con masa de maíz y rellenos de pollo desmenuzado, pasas, almendras y aceitunas, todo envuelto en hojas de plátano. La combinación de sabores dulces y salados da como resultado una experiencia gastronómica única. Los tamales de cambray se preparan con esmero, sobre todo en las festividades religiosas, y son comunes en los desayunos o almuerzos familiares durante la Semana Santa. Este platillo refleja el mestizaje de la región, pues combina ingredientes autóctonos, como el maíz y el pollo, con influencias españolas, como las aceitunas y las pasas. Los tamales de cambray son una deliciosa forma de mantener viva la tradición mientras se disfruta de los sabores de Chiapas.
La sopa de ostión es otro platillo típico de la Semana Santa en Chiapas, especialmente en las zonas cercanas a los ríos y lagos. Este platillo se elabora con ostiones frescos del océano Pacífico y se cocina en una base de caldo con jitomate, cebolla, ajo, cilantro y chile. La sopa, servida con arroz y tortillas, es un festín para los sentidos, ya que el sabor del mar se combina perfectamente con los ingredientes frescos de la región. La sopa de ostión es un platillo muy popular durante la cuaresma, ya que sustituye la carne roja, permitiendo a los chiapanecos cumplir con las restricciones de la cuaresma de manera deliciosa. Este platillo es una opción perfecta para los días viernes de Semana Santa, cuando las tradiciones religiosas demandan comidas ligeras y saludables.
La gastronomía de Chiapas durante la Semana Santa es un reflejo de la historia, la cultura y la religión de la región. Cada platillo tiene un significado especial y está profundamente enraizado en las costumbres locales. Desde la cohesa, que une a las familias alrededor de la mesa con su sabor profundo y picante, hasta los tamales de cambray, que fusionan dulzura y salinidad en cada bocado, hasta la frescura de la sopa de ostión, estos platillos son el alma de las celebraciones chiapanecas.
La Semana Santa no solo es una época de recogimiento y devoción, sino también un momento para disfrutar de los sabores que han sido transmitidos de generación en generación. En cada uno de estos platillos, los chiapanecos encuentran no solo sustancia, sino también una conexión con sus tradiciones, su tierra y su fe. La comida durante la Semana Santa en Chiapas no es solo una experiencia culinaria, es una celebración de la vida, la historia y la identidad del pueblo chiapaneco.