EL JAGUAR
Pavencul
HERNAN BECERRA PINO
-Este lugar ha vivido en pobreza extrema. Mi padre trabajó bastante por la familia y por la gente de acá. Yo no tengo muchos estudios, pero represento la ley aquí a través de los “Usos y Costumbres” de la comunidad.
Nosotros fuimos aguerridos y esto fue para poder sobrevivir. Aquí no se da casi nada. Todo viene de fuera. Más arriba se produce papa y trigo. Abajo se da el café. Aquí estamos a dos mil y pico sobre el nivel del mar.
Este lugar perteneció a la finca Covadonga y ahí nos tenían como esclavos (habla en nombre de sus mayores). Pero después fue expropiada esta finca que tenía una inmensidad de hectáreas. De esa gran finca se formaron varios ejidos.
Aquí no se vende cerveza y ningún licor, está prohibido. Algunos de la comunidad la empezaron a vender, pero fueron castigados. Es una manera de controlar el alcoholismo. Si quieren beber que se vayan a otra comunidad.
Poco después veníamos de regreso disfrutando los paisajes. Más abajo comencé a disfrutar la flor color crema de los cafetos. Una verdadera maravilla. A título de colofón no puedo más que decir que Amable fue muy amable. Dios me la bendiga.





















