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Localviernes, 24 de mayo de 2019

El asesino silencioso

Cales y Morteros del Grijalva ha generado enfermedades respiratorias en niños y adultos, además de muertes por diversos tipos de cáncer en la comunidad Ribera Cahuaré

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ULISES LÓPEZ

La historia de daños ambientales y a la salud por parte de esta empresa es larga, y continúa acrecentándose por los casos aún no cuantificables de muerte por cáncer de pulmón e intestinal o en su caso cardiovasculares, así como por casi 40 por ciento del grueso de la comunidad con problemas respiratorios, de piel y ojos.

En entrevista, María Alejandra Aldama Pérez, una de los principales dirigentes de este movimiento, narró las peripecias que ha tenido que enfrentar para que la empresa Cales y Morteros del Grijalva se retire del polígono de la Reserva del Cañón del Sumidero.

INTERVIENE LA CNDH

Ante esta grave problemática, durante este sexenio, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió 12 recomendaciones a la Semarnat y también al gobierno de Rutilio Escandón Cadenas.

EL ASESINO SILENCIOSO

Claribel Pérez Anaya, ingeniera Industrial por parte del Instituto Tecnológico Regional de Tuxtla Gutiérrez, detalló que cuando la calera comienza con los trabajos de combustión para extraer azufre, se liberan diversos químicos que al mezclarse con el oxígeno forman un componente llamado “petcoke”.

Esto se mantiene suspendido durante mucho tiempo en el ambiente y daña las vías respiratorias, los ojos y la piel, al grado de que, el tiempo de vida de las personas disminuye gradualmente e incluso en adultos afecta al corazón.

“Tan solo por las mañanas, las amas de casa salen a sus patios a lavar ropa y se percatan que en los fregaderos hay residuos negruzcos, parecidos a ceniza, esparcidos en los tambos de agua y suelo, esto te da una idea de lo que respiran todos los días las personas.

Del cien por ciento de la gente de Cahuaré, casi el 40 por ciento padece una enfermedad de problemas pulmonares o dificultades en vías respiratorias, de los cuales el 15 por ciento son niños.

Para poder sobrevivir, se tiene que comprar diversos medicamentos e inhaladores para poder hacer sus actividades de manera normal, costeando 3 mil pesos mensuales.

Claribel Pérez, mencionó que su hija, la cual es menor de edad, tiene problemas respiratorios a causa de las emanaciones que realiza con frecuencia la empresa y diversos amigos le han recomendado que mejor venda su casa y se mude a Tuxtla, pero ella ha dicho que, ahí creció y a pesar de todo lo que acontece en su colonia es feliz.

Así vivimos todos los días en nuestra hermosa colonia, con la puerta principal de tu casa cerrada, al igual que las ventanas, y tratando de que esos vapores no logren entrar, ataquen a tu familia y deterioren rápidamente la salud de tus hijos”.

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