Sigue tradición, sobritas del alma
Se levantan desde muy temprana hora para comenzar a
OMAR RUIZ
Las familias coitecas se reúnen en un punto específico para de allí partir con múltiples flores, adornos y comida a lo que es el festejo del Día de muertos o de todos los santos, una fecha para recordar a los seres queridos que han dejado este mundo.
Las mujeres son las encargadas de tejer las ramas del ciprés y colocar las flores, casi de forma simétrica, alrededor de la corona, de manera que luzcan tal y como ellas lo desean.
Los hombres por su parte se encargan de cortar las mandarinas de los árboles, cargar con las sillas y refrescos para que una vez que queden listos los adornos partan en caravana al panteón.
Ya instalados en el panteón, comienzan los arreglos de las diferentes tumbas familiares, y cada quien lo hace a su modo.
Algunos rodean de flores las criptas, otros sólo las colocan en la parte de la cruz, todo es cuestión de gustos y creatividad.




















