Sigue tradición, sobritas del alma
Se levantan desde muy temprana hora para comenzar a
OMAR RUIZ
En Coita el asistir al panteón es más que sólo visitar a sus muertos, es una convivencia familiar extensa
Ocozocoautla.- Se levantan desde muy temprana hora para comenzar a arreglar las cosas que se llevarán al panteón en este festejo de día de muertos. Los tamales están sobre la mesa y los desayunan en una reunión familiar, en lo que los demás dejan listos todos los detalles para la visita al camposanto.
Las familias coitecas se reúnen en un punto específico para de allí partir con múltiples flores, adornos y comida a lo que es el festejo del Día de muertos o de todos los santos, una fecha para recordar a los seres queridos que han dejado este mundo.
Las mujeres son las encargadas de tejer las ramas del ciprés y colocar las flores, casi de forma simétrica, alrededor de la corona, de manera que luzcan tal y como ellas lo desean.
Los hombres por su parte se encargan de cortar las mandarinas de los árboles, cargar con las sillas y refrescos para que una vez que queden listos los adornos partan en caravana al panteón.
Ya instalados en el panteón, comienzan los arreglos de las diferentes tumbas familiares, y cada quien lo hace a su modo.
Algunos rodean de flores las criptas, otros sólo las colocan en la parte de la cruz, todo es cuestión de gustos y creatividad.
Ya de vuelta en sus respectivos hogares se acercan al altar para probar los bocadillos que hay en él, qué en esta región es conocida como la famosa sobrita de alma, misma que degustan y les hace recordar las veces que les encanta estas fechas, al tiempo de esperar a los niños que pasan a pedir precisamente esas sobras del altar.





















