Tradición vs. conservación
En riesgo la tradición del “Niño Florero” y en peligro de extinción
El Heraldo de Chiapas
EFRAÍN ORANTES
“La Topada de Flor” es una de las tradiciones fuertemente arraigadas en el estado sobre todo en Chiapa de Corzo, Acala, Venustiano Carranza, Chiapilla, San Lucas y Totolapa.
Desde Navenchauc, los hombres y muchachos más grandes recogen las hermosas flores rojas para llevar a Chiapa.
El regreso a Chiapa de Corzo se hace en dos días y medio, pasando la noche en Mortajoc y el Nanche Grande.
LAS PLANTAS INVOLUCRADAS
Las especies recolectadas por los floreros son:
“Tillandsia imperialis” conocida como “mazorca”
“Tillandsia guatemalensis” conocida comúnmente como “Flor de Niño” o “Indiyaliru” y finalmente la especie conocida como “pashte”
TRADICIÓN VS. CONSERVACIÓN
De acuerdo con la información proporcionada por Lee en 1970, durante ese año, asistían como entre 50 y 70 “niños floreros”, mientras que para el 2004 se registraron 500 menores. Hoy se ocupan entre 40 mil y 50 mil ejemplares por año.
Los niños han tenido que avanzar hacia localidades más retiradas como Mitzitón y alrededores, llegando a los límites de los municipios de Teopisca y Huixtán.
Por otra parte, la mayoría de las especies de bromelias producen hijuelos, mediante los cuales las poblaciones podrían recuperarse parcialmente, pero no es el caso de “La Flor de Niño”.
Según las experiencias en el cultivo de semillas, las bromelias tardan entre siete y nueve años en dar flor.
Además, esta bella tradición está en peligro, por ello las autoridades, el pueblo e incluso los mandos eclesiásticos tienen que trabajar, porque en pocos años ya no habrá plantas y flores que cortar.
Se debe de regular el número de los participantes en la “cortada de flor” y laborar incluso en el cultivo de laboratorio de las especies.
Datos obtenidos del artículo “La Topada de Flor” de Carlos R. Beutelspacher Baigts y Óscar Farrera Sarmiento.





















