Tendenciasdomingo, 9 de noviembre de 2025
¿Cómo ven realmente los perros? Te decimos
Aunque distinguen menos colores que los humanos, los perros poseen ventajas evolutivas que los benefician
Leonardo Ruiz / El Heraldo de Chiapas

Contrario a la creencia popular de que los perros solo distinguen el blanco y negro, diversos estudios científicos han comprobado que su visión es más compleja y funcional. Los canes perciben ciertos colores, detectan movimientos con gran precisión y tienen una capacidad visual adaptada a distintos niveles de luz.
De acuerdo con información de PetMD, American Kennel Club (AKC), Canine Journal, Natural Eye Care y Ophtalmo Vétérinaire, los perros poseen una anatomía ocular similar a la humana, pero con particularidades que les otorgan ventajas evolutivas. Sus ojos cuentan con una mayor cantidad de bastones, células especializadas en la detección de luz y movimiento, y una menor cantidad de conos, que son las células responsables de la percepción del color.

Los perros tienen una visión dicromática, lo que significa que pueden distinguir únicamente dos gamas de color: los azules y los amarillos. En cambio, los tonos rojos, naranjas y verdes les resultan difíciles de diferenciar y los perciben como grises o marrones apagados. Esto explica por qué un objeto azul o amarillo es más visible para ellos que uno de color rojo.
En términos de agudeza visual, los perros no alcanzan la nitidez de la visión humana. Mientras una persona promedio posee una visión 20/20, los perros tienen aproximadamente 20/75, lo que significa que un detalle visible para el ser humano a 75 pies, el perro lo distingue solo a 20 pies. No obstante, su vista compensa esa limitación con una extraordinaria sensibilidad al movimiento y una capacidad sobresaliente para ver en la oscuridad. Esto se debe a la presencia del tapetum lucidum, una capa reflectiva ubicada detrás de la retina que mejora la captación de luz en ambientes con poca iluminación.
Estas características permiten que los perros vean con mayor claridad en condiciones nocturnas o de penumbra. Además, debido a que sus ojos están situados más hacia los lados del cráneo, poseen un campo visual más amplio, lo que incrementa su visión periférica y les facilita detectar movimientos a distancia.
En síntesis, los perros ven un mundo con menos colores y menor detalle, pero con una mayor capacidad para identificar movimientos y adaptarse a la oscuridad. Su visión está perfectamente diseñada para su comportamiento e instintos naturales, permitiéndoles orientarse, cazar y comunicarse de manera eficiente dentro de su entorno. Lejos de ser limitada, la visión canina es una herramienta precisa y funcional, ajustada a las necesidades de una especie cuya percepción del mundo, aunque distinta a la humana, resulta igual de asombrosa.