Tendenciaslunes, 3 de marzo de 2025
Conoce la polilla pintada: un espectáculo de colores que encontramos en Chiapas
Esta especie de polilla la podemos encontrar en diversos rincones de nuestra región
Leonardo Ruiz / El Heraldo de Chiapas

La biodiversidad de Chiapas continúa asombrando a científicos y amantes de la naturaleza. Entre las especies que habitan en sus vastos ecosistemas, se encuentra la polilla pintada, un lepidóptero que se distingue por sus colores vibrantes y patrones únicos, los cuales la convierten en una maravilla de la fauna local.
En nuestro estado, varias especies de polillas con características llamativas se agrupan bajo el nombre común de “polilla pintada“. Una de las más conocidas es la Atteva aurea, una especie que ha sido documentada en la región de Tuxtla Gutiérrez, entre otras áreas. Este insecto se caracteriza por su apariencia metálica y sus patrones amarillos y naranjas que cubren sus alas. La polilla, de pequeño tamaño, es un ejemplo perfecto de cómo la naturaleza se expresa a través de colores y formas sorprendentes.

Otra especie que podría entrar en esta categoría es la Arachnis picta, conocida como la polilla tigre pintada. Aunque su presencia en Chiapas aún no está confirmada, su distribución en América Central hace probable que habite en los ecosistemas chiapanecos. Esta polilla tiene alas con franjas de colores intensos, similares a las de un tigre, lo que la hace fácilmente reconocible.
Pero la polilla pintada no solo es un espectáculo visual. Su importancia ecológica en el balance de los ecosistemas de Chiapas no debe ser subestimada. Las polillas, en general, juegan un papel clave en la polinización de diversas plantas y flores. Además, son una fuente crucial de alimento para una variedad de depredadores, lo que las convierte en un eslabón fundamental en la cadena alimentaria.
Sin embargo, como muchas especies de la región, las polillas pintadas enfrentan amenazas debido a la pérdida de hábitat y el cambio climático. La deforestación y la alteración de los ecosistemas naturales de Chiapas ponen en peligro la supervivencia de estas y otras especies locales. Es por eso que la conservación de sus hábitats, como los bosques tropicales y las zonas protegidas, es esencial para mantener la biodiversidad de la región.
La polilla pintada es solo una de las muchas joyas que Chiapas guarda en su naturaleza. Con su belleza y su rol ecológico, se suma a los esfuerzos por conservar el increíble patrimonio biológico de este estado, un esfuerzo que debe ser apoyado por todos para las generaciones futuras.