Aguascalientes y Chihuahua, la hermandad genera prosperidad
Recientemente tuve el honor y la oportunidad de anunciar, tanto en la Ciudad de México como en la capital de Chihuahua, la participación de nuestro Estado como invitado en la Feria Nacional de San Marcos, una de las celebraciones culturales más importantes del país.
La Feria de San Marcos nació como hospitalidad para el viajero. Creció como punto de encuentro. Se consolidó como tradición nacional. Antes que espectáculo, fue comunidad.
Hoy enfrentamos una disyuntiva histórica: profundizar la lógica de la división o recuperar la política del encuentro. Apostar por la simplificación ideológica o asumir la complejidad democrática. Administrar la confrontación o construir comunidad.
El Camino Real nos dejó una enseñanza vigente: cuando caminamos conectados, crecemos. Nuestra cultura la confirma cada vez que celebramos lo que compartimos.
Agradezco a la Gobernadora Tere Jiménez y a las familias de Aguascalientes por abrirnos las puertas de su Estado. Desde esta tierra norteña, resiliente y trabajadora que es Chihuahua, les decimos que cuentan con nosotros.













