El agua no se negocia
#UN RETO MÁS
La posibilidad de que las concesiones sean revocadas sin parámetros claros ni mecanismos de defensa adecuados es una amenaza directa a la estabilidad de grán parte de nuestras industras.
Imaginémonos un rancho nogalero que tenga que revalidar su concesión como si fuera refrendo vehicular. Esto no sólo es injusto, es insostenible. El agua no es un bien negociable, es un derecho humano fundamental que, por definición, debiera ser protegido.
Con esta responsabilidad en mente, a lo que a mi toca, seguiremos luchando por nuestros derechos hídricos, buscando siempre el bienestar de nuestra gente y el desarrollo sustentable de nuestra región centro sur.
Porque en Delicias, como debiera ser en el resto del mundo, el agua es un derecho y los derechos no se negocian.
















