La maldad y sus consecuencias
Lo cierto es que la alteración por $2,000.00 del cheque mencionado al principio, además de haber tenido que rembolsar de mi propio peculio, ha causado muchos problemas a mí y a las personas que acuden por una ayuda a través de la Fundación ANI A.C.
Seguramente habrá algunas otras señoras que llamarán para pedir ayuda, la cual, por el momento me va a ser imposible prestarla; será hasta que vuelva a aumentar la reserva de la fundación cuando pueda funcionar normalmente.
Por lo pronto, ya no voy a expedir cheques al portador; todos llevarán el nombre completo y apellidos de la beneficiaria, lo que va a implicar problemas para ella para cobrarlos, ya que deberá presentarse personalmente con su credencial de elector para hacerlos efectivos.
Ojalá que los lectores del “Noti” aumenten en número y cantidad con la que apoyan a la fundación.















