La segunda fuerza
La fuerza política en el ámbito del parlamento se mide por la capacidad de alcanzar mediante acuerdos, diálogo y armonización de esfuerzos colectivos, privilegiando en las ideas y posiciones no las diferencias, sino las coincidencias por muy pequeñas que éstas sean.
Sólo así los liderazgos personales se podrán desarrollar y los grupos parlamentarios se podrán ubicar en una posición correcta que sea concordante entre su número de legisladores y su potencia y trascendencia como fuerza política.















