Otra vez Morena contra Chihuahua, otra vez Morena contra los agricultores, otra vez el agua. Al momento de escribir estas líneas varias carreteras de Chihuahua y de nuestro país se encuentran tomadas, paralizadas, en protesta de este nuevo intento de Morena de centralizar, de controlar la vida de las y los mexicanos, en esta ocasión por medio de su polémica reforma a la Ley de Aguas.
Como siempre el argumento ya gastadísimo de los pobres contra los ricos, de que lo que este gobierno federal hace, lo hace por los que menos tienen y lo hace quitándole a los que más tienen, lo cual ya ha resultado totalmente desmentido. Lo que esta ley pretende es retomar el control de las aguas nacionales utilizando el pretexto de la conocidísima corrupción de la CONAGUA.
Las y los productores de Chihuahua no han dudado en rechazar categóricamente esta reforma, igual que miles de productores en todo el territorio nacional. Las protestas, las manifestaciones son conocidas por todas y todos y, ante esto, Morena y la Presidenta Sheinbaum solo han atinado a desestimarlas, a reducirlas, según ellos, a simples movimientos impulsados por partidos políticos para proteger a los “grandes acaparadores del agua” y negando la realidad, es decir, negando que los que protestan son mexicanos y mexicanas que día con día trabajan de sol a sol el campo árido, seco de Chihuahua al que otra vez lo quieren despojar de su agua.
Hace poco más de 5 años López Obrador acusaba férreamente a los productores chihuahuenses que defendían su agua de defender intereses económicos. En aquel tiempo la cerrazón del gobierno federal llegó a tal grado que desgraciadamente la Guardia Nacional le arrebató la vida a la señora Jessica Silva quien fue baleada junto con su marido al término de una protesta. Una verdadera tragedia que pudo haberse evitado si el gobierno federal hubiera escuchado las demandas legítimas de la gente que trabaja la tierra en Chihuahua.
Ahora nos encontramos en una situación similar. Es la cerrazón, la terquedad, el deseo de controlarlo todo en este país lo que nos tiene en una situación inusitada y vergonzosa para un gobierno federal y una presidenta que se jactan de tener un 70% de aprobación. El país paralizado y la gente enardecida por este intento de centralizar el manejo del agua en México.
Desde este espacio nos manifestamos totalmente en contra de esta reforma y reiteramos nuestro apoyo a las y los productores del campo chihuahuense y de las y los productores del campo mexicano. Ojalá, ojalá que esta vez el gobierno federal y Morena de verdad escuchen lo que la gente que trabaje el campo está exigiendo.