elheraldodechihuahua
Análisismartes, 10 de enero de 2017

Un mal comienzo: pero, ¿dejar solo al presidente?

El que lleva una semana tiene sobre sí el caos ecológico. Como si fuera poco, la contaminación atmosférica hace su parte en la salud de los habitantes de nuestro atribulado planeta. Los males orgánicos no se hacen esperar.

En Oriente como en Occidente, el terrorismo tensa sus feroces garras con el afán de socavar los cimientos de la civilización moderna en sus expresiones de convivencia pacífica; también en sus propósitos de vida democrática.

A lo anterior se suma, de manera abrumadora por decir lo menos, la actitud irresponsable y hasta sumisa, de los opositores a las políticas realizadas y en vías de implementación del presidente Peña Nieto.

Aludimos al programa de reformas, entre las que destaca, en estos días, la energética. Cuestionada desde su planteamiento lo mismo que la educativa, ha sido convertida en tiro al blanco para censurar y hasta denostar la política asumida por el primer mandatario.

Incluso los beneficiados por favores desde palacio saltaron al ruedo para vejar, practicar la infamia y hacer ver a quien les prodigó con dádivas del poder a muchos de los que ahora se vuelven en su contra.

Al capitán del navío en altamar se debe solidaridad de la buena. A menos que la tripulación entera se declare, en forma unánime, completamente destinada al naufragio por la toma de decisiones erráticas del jefe del timonel.

Dejar solo al primer mandatario es síntoma de traición en momentos en que se avizora el puerto. Si son de los suyos los que desertan, el asunto es grave. Gravísimo.

http:federicoosorioaltuzar.blogspot.mx

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