Deportesdomingo, 1 de marzo de 2026
Urique vibra con el Ultramaratón de Caballo Blanco
Más de mil 500 corredores y tres días de competencia, cultura y fiesta marcaron la edición 23 en la Sierra Tarahumara
Erick Castro / El Heraldo de Chihuahua

Una fiesta que comenzó antes del amanecer y terminó entre aplausos y música envolvió la vigésima tercera edición del Ultramaratón de Caballo Blanco en Urique. Durante tres días, las barrancas de la Sierra Tarahumara fueron escenario de nuevas coronas, reencuentros y desafíos extremos. Más de mil 500 corredores tomaron la salida en las distintas distancias. Todos llegaron con un mismo objetivo: medirse ante la montaña.
Desde el viernes, el pequeño poblado cambió de ritmo. Las calles se llenaron de mochilas técnicas, huaraches rarámuris y banderas extranjeras. Llegaron atletas de distintos municipios de Chihuahua, de varios estados del país y de naciones como Estados Unidos, Polonia, Alemania, Japón, China y Puerto Rico. En total, más de 3 mil personas se concentraron en Urique. La ocupación hotelera alcanzó el 100 por ciento y las casas se convirtieron en hospedaje improvisado.
La entrega de números y jerseys fue el primer punto de encuentro. Los corredores formaban filas bajo el sol, mientras los rarámuris aguardaban su pulsera de participación, símbolo también del apoyo que recibirían tras cruzar la meta. Había nervios, abrazos y fotografías frente a la Presidencia Municipal. El ambiente mezclaba concentración y celebración.

La tradicional carrera de caballitos abrió el programa. Niñas y niños recorrieron las primeras calles del pueblo entre risas y aplausos, marcando el tono comunitario del evento. Después, el sábado por la mañana, partieron los 14 y 21 kilómetros desde Urique, donde dominaron los rarámuris, mientras que las 100 millas iniciaron en Cerocahui. La sierra comenzó a latir al ritmo de cada zancada.
El clima no dio tregua. La humedad y temperaturas que rozaron los 35 grados centígrados pusieron a prueba a los competidores. Sin embargo, los rarámuris volvieron a sentirse en casa y dominaron varias distancias. En las 100 millas, el joven Juan Daniel Cleto desbancó al campeón Miguel Lara. Fue el duelo donde la juventud venció a la experiencia.
El tercer día reservó emociones intensas. En los 80 kilómetros, Antonio Ramírez reafirmó su jerarquía al proclamarse bicampeón. En los 42 kilómetros, Francisco Javier Quintero sorprendió al ganar en su debut. Mientras tanto, los corredores de 100 millas cruzaban la sierra día y noche, enfrentando una altimetría que supera los 2 mil 400 metros en algunos tramos.
La montaña fue protagonista silenciosa. Desde el fondo de la barranca hasta las cimas, el desnivel exigió resistencia física y mental. Cada punto de abastecimiento se convirtió en refugio momentáneo. Allí se mezclaban idiomas, culturas y estrategias, pero todos compartían el mismo polvo en los tenis.
La fiesta no se limitó al deporte. En la explanada municipal se celebró la inauguración con danzas y música tradicional rarámuri. Por las noches, la plaza se transformó en escenario de convivencia. Así, entre baile y reconocimientos, Urique cerró una edición más de una carrera que no sólo premia la resistencia, sino que une culturas en el corazón de la Sierra Tarahumara.
