primeros han sucumbido, más no el último, inteligentísimo, talentoso y de un civismo asombroso, que actualmente desempeña el cargo de Ministerio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
quien se le había ocurrido la idea de haber fundado el 14 de julio de 1927 uno de los diarios con mayor fuerza en el estado de Chihuahua y que veía y sentía con entusiasmo el fruto de ese enorme esfuerzo.
FUENTES.
Heraldo de Chihuahua, 1927, 1928, 1930, 1941, 1950, 1955, 1956, 1957, 1979 y 1994, 2007 y 2009.
Activista desde hace 11 años, la mujer chihuahuense contó en entrevista cómo ha sido trabajar por la lucha de los derechos de las personas LGBT+ en la entidad
El jefe de Agricultura de la Secretaría de Desarrollo Rural, Rogelio Olvera, informó que desde marzo comenzaron a establecerse cultivos como chile, cebolla, alfalfa y sandía, mientras que las siembras extensivas de maíz y algodón iniciarán a partir de abril.
Muy buenos días reciban bendiciones a través de estas líneas de su sección Crónicas Urbanas. Hoy domingo 10 de agosto de 2016, seguimos el recorrido y reconocimiento de los hechos más trascendentales que ha vivido nuestro querido periódico, El Heraldo de Chihuahua, a lo largo de sus 89 años de vida. Ahora lo haremos en la etapa 1946 a 1956, por lo que espero sea de su agrado e interés. Recuerde que esta sección es de ¡Colección!
Para enero de 1946, El Heraldo de Chihuahua continuaba buscando nuevas formas de hacer periodismo y ofrecerle a sus lectores las mejores opciones innovadoras, por lo que pata el 27 de enero de ese mismo año, aparece la colaboración de López Bermúdez que con su singular forma de trasmitir sus poemas, las páginas del periódico empiezan a captar las románticas colaboraciones del maestro que en su tiempo, fue muy leído y comentado; así mismo, al llegar al domingo 24 de marzo, aparece por primera vez una foto de quien ya era el director general y propietario de la cadena el coronel José García Valseca, anunciando el inicio de la edición de “Esto” un tabloide que se dedicaría a cubrir la infinidad de eventos deportivos de México y el mundo. Por otra parte, muchos personas empezaron a visitar la redacción y talleres de la casa editora, escuelas, jardines de niños, obreros, deportistas, policías y gente del pueblo, con el solo fin de conocer las actividades que se desarrollaban a diario o bien iban a las oficinas a poner alguna denuncia en contra de los abusos del poder, sí, estaba abierto para el pueblo, pues era un periódico del mismísimo pueblo; sus raíces surgidas de los dolores de una sociedad que se quería olvidar de sus tragedias. Visitantes de gran trayectoria, fueron famosos y distinguidos actores como Mario Moreno “Cantinflas”, quien dio muestras de alegría al posar para las cámaras del matutino más importante de la ciudad: “Me siento complacido-decía Cantinflas- de estar en la ciudad de Chihuahua y además compartir con esta casa momentos especiales y reconocer el prestigio de este medio de comunicación de gran trascendencia para la vida de norte de México”. Tiempo después, vendría a las instalaciones de esta cada editora la famosa niña de los “Ricos también lloran”, Chachita, quien desde que entró se emocionó tanto con las máquinas del periódico que se sentó a “tipear” algunas notas de su estancia en Chihuahua: “Me emociona la idea de estar con ustedes, siento gran complacencia de haber sido recibida por gente tan hospitalaria como lo es la de Chihuahua”. Se podrían contar otros, como: David Silva, Pedro Infante, los herma nos Soler y muchos más, incluyendo a importantes políticos como senadores, diputados, gobernadores y funcionarios de todos los niveles.
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Las primeras y modestias instalaciones de El Heraldo de Chihuahua como recordarán, se iniciaron en el mero centro de la ciudad, muy cerca de la plaza de Armas en 1927, pero tendrían que pasar 17 años para que el 16 de septiembre de 1944 se iniciara el proyecto para la construcción de sus flamantes instalaciones que estarían ubicadas en la Aldama y 5ª casi enfrente de lo que fue algún día el Cine Estrella, momento también importante, ya que se nombraría como nuevo director a don Manuel Suzarte Cabrera. Antes que se llegara a construir el nuevo edificio, las oficinas y talleres donde se imprimía el periódico estaban separados, encontrándose en la calle Aldama esquina con calle Cuarta. Posteriormente, hubo un cambio y tanto las oficinas como los talleres se trasladarían a un nuevo domicilio entre las calles Ojinaga y Quinta y tiempo después, a la Aldama y Quince. El Heraldo era un impreso de pocas páginas y de pocos recursos en 1927, cómo se caracterizaban en esa época los periódicos de provincia. Las palabras de Suzarte Cabrera, nuevo director no se dejaron esperar: “Asumo desde hoy (16 de septiembre de 1944) la dirección de El Heraldo, correspondiente a la gentil invitación que para tal efecto me hiciera el señor don José García Valseca, presidente y director general de la empresa periodística que lo edita.
“Recibo con todo entusiasmo la obra que desde hace dieciocho años iniciara don Alberto Ruiz Sandoval, fundador de este gran fronterizo y espero que dado mi espíritu por el trabajo y mi cariño por el periodismo, del cual hacía desertado desde hace más de 25 años, para consagrarme a mis actividades profesionales de abogado, pueda sostener el prestigio y unánime aceptación que el público lector ha dispensado a El Heraldo, que con el curso de los años, se ha convertido en el factor más importante de cultura en el estado de Chihuahua, cristalizando de tal suerte, la visión que tuviera su iniciador, al lanzar al público su primer ejemplar. Vuelvo, pues a ingresar en la legión que forma el cuarto poder y en esos momentos, recuerdo mis años de juventud, cuando colaboré en “La Opinión”, gran diario del Puerto de Veracruz, que dirigía mi excelente amigo don Francisco Arías; en el diario “Vida Nueva” de esta ciudad de Chihuahua, en los tiempos quizá más dolorosos de su historia, esto es, en pleno y encarnizado periodo revolucionario, cuando los de la División del Norte, a la que yo pertenecía, luchaban contra los llamados entonces “carrancistas” a quienes titulábamos como traidores y ella, a su vez, nos colmaban con el epitelio de bandidos. El mismo disco de ahora, fue el de ayer: bandidos, traidores, reaccionarios. En tropel vienen a mi mente los compañeros de “Vida Nueva” todos jóvenes entusiastas, idealistas, exaltados, soñando en un México mejor, libre y poderoso, como grande su potencialidad y patriotismo. Aquellos compañeros fueron Luis G. Malvaez, Francisco Lagos Cházaro y Antonio Isaí Bravo. Los dos
“La nombre y recia figura de Rafael Alducin, todo bondad, toda sinceridad, con su dinamismo y estupenda envergadura periodística, fundador también del gran diario de México “Excélsior”, llega también arrolladoramente a formar parte en el conjunto de mis recuerdos: don Rafael Alducin, el impecable e incomparable maestro, el mirlo blanco del compañerismo, sabedor de mi deserción del periodismo, porque quien ha estampado sus huellas digitales con tinta impresa y oído el ajetreo de los talleres de un periódico, por humilde que éste sea, no puede olvidarlo y tiene por fuerza, como fatalidad, volver a experimentar de nuevo esas sensaciones. Las profecías de don Rafael Alducin se han cumplido y hoy experimentando una enorme sensación de placer, al aspirar el olor inconfundible de la tinta impresa, oír el contante ruido de los linotipos y ver cómo la máquina impresora va sellando interminables rollos de papel, convertidos en ejemplares de “El Heraldo”. He de ver nuevamente como antaño, como las sombras de la noche se esfuman para aparecer resplandecientemente el sol por el oriente; he de cruzar en el otoño de mi vida, recordando mí ya pasado sendero primaveral, las calles de la ciudad que duerme, escucha y lee la constantes notas de este tan prestigiado periódico que es El Heraldo de Chihuahua”. Así concluía su discurso de don Manuel Suzarte Cabrera en septiembre de 1944.
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Para 1947, surgiría una nueva competencia para este diario con la aparición de El Tribuna, que fuera financiado por algunos banqueros y cuya dirección estaría en manos del señor Luis Fuentes Saucedo. Sin embargo, el arraigo de El Heraldo era tan firme que el nuevo periódico a pesar de sus enormes fuentes económicas que lo respaldaron, no logró llegar siquiera a la mitad del tiraje del primero, muriendo “El Tribuna” en 1953 cuando Fuentes Saucedo había dejado la dirección del mismo. Un año más tarde para 1954 nacería otro periódico en Chihuahua y sería fuerte competencia “El Norte de Chihuahua”, fundado por el ex director de Tribuna don Luis Fuentes Saucedo, sobrepasando su tiraje de 20 mil ejemplares a principios de 1955, aunque no logró sostenerlo. El Heraldo siguió dando la batalla manteniendo su fuerte tiraje diario. En los últimos años de El Norte, el tiraje llegó hasta los 1,000 ejemplares, de los cuales, solo se vendía la cuarta parte, muriendo a principios de los años noventa en el siglo pasado. El tiempo seguía su marcha y fue entonces que el reconocimiento de la sociedad hacia El Heraldo era evidente, se incrementaba su tiraje de manera importante lo que exigía que la empresa creciera y se buscara una nueva casa. Fue entonces que el mismo periódico anunciaría en el fresco día del domingo 16 de septiembre de 1956 por acuerdo del coronel don José García Valseca, director y propietario de la cadena de periódicos “García Valseca” fuera colocada la primera piedra de lo que sería su nuevo edificio, un local más amplio que respondería a las exigencias de la creciente empresa periodística. En ese evento, se habían dado cita dos altos representantes del progreso chihuahuense, se trataban de los acaudalados señores don Eloy S. Vallina y el general don Antonio Guerrero y el mismísimo don Alberto Ruiz Sandoval, éste último a
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Los invitados, altas personalidades de la banca, el comercio y la industria de Chihuahua y Ciudad Juárez, así como 21 representantes de las fuerzas activas de El Paso, Texas, entre los que se encontraban el general don Antonio Guerrero Gastelum, don Eloy S. Vallina, don Alberto Ruiz Sandoval, don Rubén y don Oscar Legorreta, diputado don Félix Alfonso Lugo, don Juan Manuel Morones, doctor don Manuel Aranda R. don Raúl Lara, licenciado Rodolfo Lara, Julián Villardel, don Eduardo García Guarmán y su esposa Luz María G. García, Jesús Berumen, Noel Atrich Solano, Rene Lozano, Adolfo Trespalacios, Natividad Ramos Estrada, Pedro Meouchi y Carlos Vadillo, quien habían realizado los proyectos para el nuevo edificio que se construiría bajo su dirección. Los sectores sociales e industriales de Juárez también hacían presencia, entre los que se podían distinguir al licenciado Raúl Yánez Loria, gerente del Banco de Juárez, S.A. y su distinguida esposa; don Heriberto García Rivas, administrador de Editora de Juárez, S.A.
El Heraldo de Chihuahua: a 89 Años de Existencia (1946-1956), forma parte de los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas. Si usted tiene información que quiera compartir para esta sección y si desea también adquirir los libros “Los Archivos Perdidos de las Crónicas Urbanas” tomo I, II y III, puede llamar al celular 614 427 52-54 y con gusto se lo llevamos a domicilio o bien adquiéralo en la librería Kosmos y La Prensa.