Populismo de oposición
Bajo este argumento, varios meses atrás se anunció la formación de una alianza entre el PAN, PRI y PRD con la intención de ‘‘frenar’’ las ocurrencias del presidente y establecer un contrapeso que le pusiera un ‘‘límite’’ en el ejercicio del poder, porque hasta ahora, parece que sólo el INE le dice que no.
Y es muy cierto que el destino del país peligra y que no podemos permitir que el futuro de nuestras vidas y el de nuestras familias se encuentren en las manos de un tirano que busca acercarnos más a la desgracia socialista, que al desarrollo y al bienestar de la nación.
El problema de la alianza ‘’Va por México’’, es que los partidos que la conforman no han hecho un ejercicio de autocrítica que les permita renovarse y entender que fueron sus continuos fracasos los que nos colocaron en esta situación en la que gobierna un personaje populista que no tiene el más mínimo propósito de sacar adelante al país.
Pero no sólo no han hecho ese ejercicio de autocrítica, sino que ahora recurren a las mismas estrategias populistas para tratar de ganar la simpatía del pueblo; salen a decir que darán becas, más apoyos económicos, más programas sociales y más asistencialismo, pero no plantean una estrategia que enfrente en los hechos las ocurrencias matutinas.
Así que la ciudadanía se encuentra de nueva cuenta entre la espada y la pared: de un lado el socialismo chavista moldeado en MALO y por el otro, una clase política que ha hecho de los cargos públicos su modus vivendi y que centra todos sus esfuerzos únicamente en recuperar los privilegios que conlleva poseer el poder.
Por ahora, el chavismo es la amenaza más peligrosa para el país y habrá que derrocarlo, pero estemos muy atentos con aquellos que hoy que se proponen llevar a cabo esa tarea; no vaya a ser que después del 6 de junio se presten a la simulación de la ‘‘oposición’’.













