El equipo del gobernador
Ese cambio, llamado cuarta transformación, conmina a que no solo los funcionarios públicos y representantes populares estén comprometidos con el nuevo orden moral, sino igualmente todos los ciudadanos. Que nadie se diga engañado o libre de compromiso.
Con el voto a su favor, a cada una de las autoridades y legisladores electos se les entregó la confianza que conlleva la obligación de ser transparentes en su vida pública e incluso en la personal, y en su momento rendir cuentas.
Está depositada en cada uno de ellos -así lo establece el modelo constitucional- la plena confianza para hacer lo que a libre juicio se considere conveniente, bajo el entendido de que es a la cabeza a la que se pedirá cuentas de lo que se haga o no.
En la edición del lunes, revisamos algunos nombres. Veamos otros:
Ahora preside el Tribunal de Conciliación y Arbitraje. Si bien su alto perfil profesional, moral y de cercanía con el Presidente Obrador y con Adán, le alcanza para mucho más, el jurista atasteco sabe luchar y cumplir en cualquier trinchera.
Mario Llergo Latournerie, secretario de Bienestar, Sustentabilidad y Cambio Climático, cuenta también con la absoluta confianza del gobernador. Es de su gente más cercana. De antemano se supo que sería convocado para ocuparse de un cargo de primerísima importancia.
En campaña se pronunció por Andrés López Obrador y Adán le brindó la oportunidad de ser útil (y leal) en su nueva encomienda. Y la confianza se refrenda a diario.













