El grado de conservación del documento presenta perfectas condiciones y seguirá así por mucho tiempo gracias a los cuidados especiales con que lo resguardan, el cual es un reto para el clima tropical de Tabasco.
Un libro millonario
El Dr. Raymundo asegura que el tomo 2 de la segunda edición que resguardan está valuado en alrededor de 980 mil dólares en el mercado de subastas, es decir, 19 millones 352 mil pesos a consulta de divisa el lunes 21 de abril.
Biblioteca Pino Suárez: El libro más antiguo en Tabasco
La presidenta municipal de Centro, Yolanda Osuna Huerta, inauguró la exposición colectiva “26 Mujeres 26”, que reúne obras de artistas tabasqueñas destacadas en ámbitos culturales, artísticos y políticos.
Con su humor inconfundible, su ironía y mirada crítica, Friedeberg escribió alguna vez sus propios “mandamientos”: una breve lista de máximas que reflejan la libertad y el ingenio que caracterizaron su vida
En el Día del Tamborilero Tabasqueño, la Secretaría de Cultura entregó tambores y flautas a músicos locales, reforzando su herramienta de trabajo y la difusión de la tradición musical del estado.
La Secretaría de Cultura encabezó la conmemoración del 68 aniversario del Parque Museo La Venta, fundado por Carlos Pellicer Cámara. Durante el acto se reconoció la labor del personal y la permanencia del recinto como espacio cultural y arqueológico de referencia en Tabasco.
El locutor, que ha estado al frente del programa “El cine y 909”, habló sobre su libro “El cine y... Conversaciones con cineastas latinoamericanos”, que recopila años de historia del cine mexicano
Libro “Vida, i hechos del ingenioso caballero D. Quixote de la Mancha”, edición de 1732, de la Colección Especial Francisco J. Santamaría, en el Instituto Juárez, valuado en 980 mil dólares. / Osvaldo García
En Europa los libros que fueron impresos entre 1450 cuando Johannes Gutenberg desarrolló la imprenta de tipos móviles, hasta el año 1500, son considerados “incunables”. En México, la imprenta llegó en 1539 y son considerados antiguos los que fueron publicados hasta 1821, aunque algunos autores refieren que es hasta 1801.
Esto lo explica el maestro Jorge Luis Jiménez Pérez, encuadernador de la colección especial bibliográfica Francisco J. Santa María en el Instituto Juárez, de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), con 39 años de experiencia. Agrega que para la Asociación de Librerías de México (ALMAC) se considera antiguo uno con 100 años de existencia.
Estos criterios son semejantes a los de bibliotecas nacionales como las de España o Francia que coinciden en la temporalidad de los libros “incunables”, pero que consideran también antiguos a los creados hasta el siglo XVIII, al igual que el Consorcio de Bibliotecas de Investigación Europeas (CERL por sus siglas en inglés). Sin embargo, hay normas internacionales como la ISBD(A) (Descripción Bibliográfica Internacional Normalizada para Publicaciones Monográficas Antiguas) y la DCRM(B) (Catalogación descriptiva de materiales raros (Libros), por su significado en español), que aparte de los “incunables”, extienden el rango de antiguos hasta el siglo XVIII o XIX, dependiendo de los materiales y técnicas de impresión.
Ejemplares con estas características son muy codiciados por los coleccionistas, sobre todo aquellos con gran valor histórico y cultural, haciendo que adquieran un costo elevado, incluso de millones por su estado de conservación y rareza, como algunos incluidos en el “Index Librorum Prohibitorum” o el “Índice de libros prohibidos de la Inquisición española” que provocó una escasez de estos volúmenes por sus temáticas prohibidas para la época.
En estos índices se enlistaban todos los libros que no se permitía leer desde la segunda mitad siglo XVI hasta la primera mitad del XX. / Cortesía
En este sentido, Tabasco almacena algunos tesoros literarios que se resguardan en los “santuarios de la lectura” en el estado que te sorprenderán en este Día Internacional del Libro, y al que tienen acceso exclusivo solo investigadores con fines académicos o que se exhiben en ocasiones especiales.
La Biblioteca “José Martí”, perteneciente a la UJAT, es la más histórica de Villahermosa fundada desde el año 1944 con al menos 11 colecciones de diferentes materiales bibliográficos. Aquí, la “joya de la corona” se trata de una edición de 1670 escrita en español antiguo o premoderno de la primera parte de “Las obras de Santa Teresa” de Jesús, impresa en Madrid en la Imprenta Real de la Corona española, con dedicatoria para Isabel Manrique de Lara, marquesa de Olías, provincia de Málaga, España y de la localidad de Mortara, en la región de Lombardía, Italia.
Libro “Las obras de Santa Teresa”, edición de 1670 en la Biblioteca "José Martí”. / Vivian Garpe
El maestro Carlos Manuel Gómez Cordero, del Área de Microfilmación y Digitalización, con 30 años laborando en la biblioteca, es también el encargado de resguardar las publicaciones más antiguas del lugar, que preparó en una exhibición para mostrarnos y compartirnos sus historias.
Maestro Carlos Manuel Gómez Cordero, encargado de las colecciones. / Vivian Garpe
Sobre el libro de la española también conocida como Santa Teresa de Ávila (1515-1582), fundadora de la Orden de losCarmelitas Descalzos, una rama de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, indica que fue donado en 1947 por Manuel R. Mora, exgobernador de Tabasco de 1965 a 1970. Sus hojas están hechas de un papel muy resistente de algodón que todavía tiene blancura donde se pueden leer claramente sus letras, su encuadernación es de pergamino que evidencia el valor histórico del documento que se resguarda en vitrinas para evitar ser manipulados sin los cuidados adecuados.
Libro donado por el exgobernador de Tabasco, Manuel R. Mora, a la Biblioteca "José Martí”. / Vivian Garpe
Su contenido almacena un conjunto de escritos de Santa Teresa que reflejan su religiosidad y su labor reformista dentro de la Orden Carmelita, incluyendo entre los más destacados “El libro de la vida”, una autobiografía espiritual; “Las Moradas” o “Castillo Interior”, una guía para el crecimiento espiritual; y “Camino de Perfección”, consejos para las monjas de su orden para alcanzar la perfección espiritual. Santa Teresa es conocida por su enfoque en la relación personal con Dios y sigue siendo estudiada en la actualidad por su influencia en la espiritualidad cristiana.
Aunque no está valuado, un libro de características similares puede llegar a costar en el mercado de subastas hasta 400 mil pesos o más, dependiendo de la demanda y el interés de los coleccionistas. Al ser la primera parte de más volúmenes, haber sido impreso con dedicatoria para una persona con título nobiliario y ser donado por un gobernante, aumenta su rareza junto con su precio.
Entre sus tesoros la Biblioteca “José Martí” también resguarda en su hemeroteca ediciones del periódico El Demócrata, de 1861, perteneciente a la colección especial Ángel Pacheco Morgadanes, conformada por libros y periódicos referentes a Tabasco, por lo que es muy consultada por investigadores. Este diario era el órgano oficial del estado en aquellos años donde se publicaban edictos, leyes e información del gobierno. Se destacó por publicar cartas de Benito Juárez cuando era perseguido en la época postindependentista. El ejemplar mostrado denotaba un papel menos resistente que el de algodón, pero de mayor calidad que los actuales que son creados con muchos procesos químicos que se deterioran rápidamente con una exposición prolongada al sol.
Ejemplar de el periódico El Demócrata de 1861, perteneciente a la colección especial Ángel Pacheco Morgadanes. / Vivian Garpe
La Revista Azul es la más antigua que tienen con números de publicaciones que datan desde 1894. Una revista dominical de recreación que contenía poemas de escritores estatales y nacionales. La publicación No. 15 del 12 de agosto de 1984 mostrada evidencia un papel mucho menos resistente, deteriorado por el tiempo con un color café a punto de quebrarse si se doblan sus hojas.
Revista Azul, ejemplar de la publicación No. 15 del 12 de agosto de 1984. / Vivian Garpe
Aunque estos documentos ya no se pueden manipular físicamente, se han respaldado en microfilms para visualizarse en el área de consulta de la biblioteca. Muchos ya están digitalizados y están en proceso de almacenarse en un repositorio en línea para que puedan ser vistos en internet.
En una vitrina de cristal como si se tratara de un cofre moderno del tesoro, no enterrado, pero resguardado en una sala especial del Instituto Juárez, vigilado las 24 horas con al menos siete cámaras de seguridad colocadas estratégicamente desde la entrada del edificio, además de un guardia que registra el acceso de todos los visitantes, se encuentra al centro de la hermosa Biblioteca de la Colección Especial Francisco J. Santamaría, uno de los patrimonios culturales de la UJAT, de Tabasco, de México y de la humanidad.
Una edición de 1732 escrita en español antiguo o premoderno de “Vida, i hechos del ingenioso caballero D. Quixote de la Mancha”, compuesta por Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616), publicada en Sevilla, España en la imprenta de Manuel de la Puerta, a petición de la copia de D. Nicolas de Palma -como reza en su página principal-. Este ejemplar está registrado bajo la clasificación LCC (Library of Congress Classification) Pq6323 C4 1732.
El libro esta hecho de materiales resistentes que le han permitido conservarse en buenas condiciones por 293 años. / Osvaldo García
El Dr. Raymundo Vázquez Soberano, con más de 30 años laborando en la UJAT, es el responsable de la colección bibliográfica inaugurada en noviembre de 2023 y lidera un grupo dedicado especialmente a la conservación de este acervo que puede ser considerada como una biblioteca cervantina. El académico con un profundo conocimiento de su encomienda nos platicó todo alrededor de esta gran “joya” que ha sido visitada por escritores de fama nacional, internacional y turistas extranjeros amantes de la lectura.
“La obra del Quijote de la Mancha se divide en 2 tomos, de esta edición, que es una segunda edición, solo existen tres ejemplares en el mundo. La Biblioteca Central de Nueva York conserva dos del tomo 1 y afortunadamente nosotros resguardamos el único tomo 2 de esa edición que se ha detectado hasta el momento”, asegura el académico.
Dr. Raymundo Vázquez Soberano, responsable de la Colección Especial Francisco J. Santamaría. / Vivian Garpe
En cuanto al material del libro está encuadernado en pergamino con hojas resistentes de algodón que denotan aún una blancura que permite leer fácilmente las letras impresas en tinta negra. Actualmente existe un debate entre si estos documentos se deben restaurar como si fuera nuevo o preservar mostrando su trayectoria histórica. La UJAT optó por preservarlo.
Para la preservación óptima de un material bibliográfico antiguo como éste, se debe mantener en una humedadrelativa entre 45 y 55 por ciento. Arriba del 60 por ciento (humedad elevada) se desarrollan de hongos y abajo del 40 por ciento (ambiente seco) se deshidrata y se volvería quebradizo. En cualquiera de los dos casos se aceleraría la acidificación (amarilleamiento) del algodón y el pergamino de la encuadernación se deformaría como un papel arrugado duro.
Tabasco tiene un clima tropical con humedad relativa alta, normalmente entre el 70 y el 90 por ciento, arriba del 65 por ciento se activan las esporas de los hongos en cuestión de 72 horas y la salinidad en el aire de las zonas costeras corroe el papel y las tintas, haciendo que los ajustes para su conservación sean más estrictos. En bibliotecas profesionales como la Santamaría se utilizan sistemas de climatización con deshumidificadores y sensores digitales para regular el ambiente según las necesidades del día.
Sistemas de climatización con deshumidificadores y sensores digitales son utilizados para lograr una conservación óptima del acervo bibliográfico en el Instituto Juárez. / Vivian Garpe
Los cuidados se realizan desde la elección del lugar para su preservación con un techo alto que aminora el calor. Diariamente se verifica un higrómetro para medir el contenido de humedad. Para esto es importante el nivel de la temperatura, el rango ideal es entre 18 y 22 grados Celsius sin que sobrepase los 24º, las 24 horas del día; arriba de 26º se acelera la degradación química del papel y aparecen insectos xilófagos -como polillas y termitas que devoran las fibras-. Aquí se utilizan dos aires acondicionados que se modifican dependiendo del clima en el estado durante el transcurso de las horas. En la sala, de un lado tienen una temperatura y del otro, otra, ya que tienen una ventana a la que le pega la luz solar alterando las condiciones térmicas de ambos lados. Los deshumidificadores se activan con la humedad que no logran controlar con los aires acondicionados. Incluso la densidad de la madera de los libreros donde se almacena la demás colección sirve para lo mismo.
La conservación del ambiente en la sala se lleva a cabo bajo cuidados muy estrictos. / Vivian Garpe
El valor económico de este Quijote refleja su importancia cultural. Casualmente, esta obra de Cervantes que narra las aventuras de don Alonso Quijano y que fue creada originalmente en 1605 su primera edición, es una de las más importantes de la literatura universal y la más buscada en idioma español por coleccionistas al imponer un nuevo estándar en la narrativa novelesca, la creación de personajes icónicos como Sancho Panza, la sátira que maneja con la exploración de la psicología humana y la crítica social que hace.
El libro llegó a su ubicación actual como parte de la donación de la colección de Francisco J. Santamaría a la entonces naciente UJAT, un acervo de 5 mil 126 documentos con su exquisito ex libri (marca de propiedad) que inicialmente se almacenaron en la Biblioteca José Martí. Santamaría -uno de los alumnos más brillantes de la UJAT (cuando aún no era autónoma)- fue profesor y director del Instituto Juárez galardonado con el doctorado Honoris Causa, y gobernador de Tabasco (1947-1952). Esta experiencia le permitió reconocer que su alma mater reunía las condiciones ideales para resguardar sus textos, los cuales legó al morir en 1963.
Ex libri de Francisco J. Santamaría en sus libros. / Osvaldo García
Entre esos materiales destacaba el rarísimo Quijote de 1732, junto con obras de filología, lexicografía, literatura e historia (incluyendo publicaciones únicas sobre Tabasco). Este conjunto conforma un patrimonio cultural bibliográfico de valor excepcional que motivó extremar todas las precauciones necesarias en seguridad y conservación con una inversión millonaria anual a través de un convenio de colaboración con el Banco Santander bajo la rectoría del Lic. Guillermo Narváez Osorio.
Estos documentos de acceso exclusivo físicamente para investigadores y personajes distinguidos -como el gobernador Javier May y los escritores Enrique Serna y Leonardo Padura-, ya se encuentran digitalizados en su totalidad en la página web fjsantamaria.ujat.mx, aunque se pueden visitar en el Instituto Juárez para conocer su historia.
Como entrar en la cueva de “Alí Babá” de “Las mil y una noches” o en “Erebor” de “El Hobbit”, así se siente explorar una de las colecciones más históricas de la Biblioteca Pública “José María Pino Suárez” que resguarda unos auténticos tesoros literarios, la Julio Torri, donde se encuentra el libro más antiguo detectado en Tabasco, custodiado por la historiadora y encargada del área, Ivonne Fuentes Domínguez.
Ivonne Fuentes Domínguez, encargada de las colecciones especiales de la Biblioteca Pública “José María Pino Suárez”. / Carlos Pérez
Entre ellos destaca un ejemplar único, una edición de 1528 de “Il Petrarcha”, con comentarios del crítico literario italiano Alessandro Vellutello (1473-?). Escrito en italiano antiguo que recopila el trabajo cumbre del también italiano Francesco Petrarca (1304-1374): el “Canzoniere” (Cancionero), menos conocido por su título original en latín, “Rerum vulgarium fragmenta” (Fragmentos de cosas en lengua vulgar) -entendiendo vulgar como la concepción moderna de romance-, poemas compuestos por primera vez en manuscritos entre los años 1336-1374.
Libro “Il Petrarcha” con comentarios de Alessandro Vellutello, edición de 1528 resguardado en la biblioteca “Pino Suárez”. / Carlos Pérez
La importancia de este libro es doble, por un lado, el “Canzoniere”, sin explicación, es una obra fundamental de la época renacentista que redefinió la lírica europea durante los siguientes siglos, influyendo en escritores como Garcilaso de la Vega o Shakespeare, además de sentar bases canónicas en la literatura italiana, sin mencionar que Francesco fue también precursor del enfoque humanista.
Por otro lado, con la exposición de Alessandro, quien creó la primera edición de este libro con sus aportaciones en 1525, lo ubica geográficamente y reinterpreta la biografía de Laura, la musa de Petrarca sobre quien están inspirados los poemas, incluyendo mapas y notas marginales que ayudan a entender el contexto histórico, los temas y las referencias culturales de los textos. El análisis de Vellutello, por el cual se hizo famoso, contrastó con el de críticos de la época que le daban más importancia al estilo, mientras él buscaba aclarar el significado del autor, popularizando aún más el “Canzoniere” y motivando numerosas reimpresiones del poemario que comprende 366 piezas entre sonetos, canciones, sextinas, baladas y madrigales.
La excelente calidad de sus materiales ha permitido que se logre conservar durante casi medio milenio. / Carlos Pérez
La colección Julio Torrí tiene su propia sala, pero “Il Petrarcha” lo guardan en otra área para una mejor conservación. Ivonne nos lo muestra y platica parte de su historia. Lo saca de una caja donde lo resguardan. A primera impresión se observa una bella encuadernación de pergamino oscuro con grabados iguales por ambos lados, tres bandas de lomo doble y broches metálicos para mantenerse cerrado. El canto de sus hojas de algodón resistente tiene un color azul llamativo y al abrirlo, a simple vista no se notan los 497 años que han pasado desde su impresión, sus letras en tinta negra siguen siendo legibles sobre la superficie blancuzca de sus páginas.
El italiano antiguo en sus páginas se pueden leer perfectamente aún. / Carlos Pérez
De acuerdo a la Royal Collection Trust (Fideicomiso de Colección Real) que preserva una edición de 1538 de la colección de la monarquía británica y que se cree perteneció a la reina Isabel I, indica que fue reimpreso 29 veces. La edición resguardada en la Pino Suárez fue publicada tres años después (1528) de la original (1525).
Libro religioso en pergamino de San Felipe de Jesús de 1751 con marca de fuego. / Carlos Pérez
Aunque no está valuado, nos podemos dar una idea de su valor con una edición de 1547 vendida el 07 de julio del 2004 por la casa de subastas Christie’s en 31 mil 70 libras esterlinas, es decir, 812 mil 356 pesos. Por lo que se cree que el costo de este documento podría ser mayor al ser más antiguo y estar en buenas condiciones.
Epistolario de 1756, copia de carta escrita entre sepultureros. / Carlos Pérez
Esta joya llegó en la colección que compró la biblioteca para su inauguración al escritor y maestro Julio Torri Máynez, incluyendo otros tesoros literarios como diferentes ediciones bellísimas con ilustraciones de “La Divina Comedia” junto con una monografía de Dante Alighieri, estos de principios del siglo XX; un libro religioso en pergamino de San Felipe de Jesús de 1751 con marca de fuego (distintivo de propiedad); un epistolario entre sepultureros de 1756; álbumes de hermosos grabados, postales y fotografías de la época; atlas históricos; las encuadernaciones de varios son una obra de arte, incluso envueltas en leyendas como la utilización del vestido de novia de su pareja para forrar una serie de publicaciones. Todos en diferentes idiomas como francés, inglés, italiano, etc.
Libro “La Divina Comedia” de Dante Alighieri, edición de 1908. / Carlos Pérez
La trayectoria de su antiguo dueño aumenta la rareza de estos materiales bibliográficos. En el ocaso del porfiriato, Torri fue miembro fundador del movimiento intelectual y cultural Ateneo de la Juventud en 1909 con personajes de la talla de Diego Rivera y José Vasconcelos con los que buscó renovar la educación en México en la época posrevolucionaria. Fue fundador y jefe del Departamento de Bibliotecas de la primera Secretaría de Educación Pública del país. Entre otras cosas, dio clases en la Escuela Nacional Preparatoria durante 36 años, donde enseñó a un novel escritor José Emilio Pacheco Berry, como consta en una de sus hojas de registro de asistencia.
Retrato de Julio Torri Máynez, y parte de su colección fotográfica. / Carlos Pérez
Y esto es solo uno de los tesoros que se resguardan en las 13 colecciones que se encuentran en la Pino Suárez, que de acuerdo a la encargada de ésta área, Ivonne Fuentes, en anteriores administraciones no se le había dado la importancia para mejorar las condiciones de conservación ni organización, hasta esta nueva Coordinación Estatal de Bibliotecas Públicas bajo la dirección de Lic. Wilbert de la Cruz Albert, como se pudo corroborar en el recorrido hecho para la elaboración de este reportaje, donde ya se realiza un trabajo de digitalización de los textos para evitar su deterioro físico.
Desde el místico “Canzoniere” de Petrarca hasta las aventuras del Quijote, cada página resguardada en estos templos del saber desafían el tiempo y el clima tropical del estado, gracias al trabajo minucioso de especialistas que combinan tecnología y conocimiento. Hoy, mientras las ediciones digitales democratizan su acceso, los originales permanecen como reliquias tangibles de un patrimonio que une el pasado con el presente.