Elabora un presupuesto para definir claramente qué necesitas adquirir.
Verifica precios, para saber si el artículo elegido realmente está rebajado o no.
Aprovecha las promociones u ofertas, más que los meses sin intereses, pagar de
contado o débito tiene sus ventajas: no comprometes tus ingresos futuros y algunos
establecimientos ofrecen descuentos por este tipo de pago.
Conoce tu capacidad de pago, para no incumplir con los pagos mensuales de la
deuda que adquieras. No es recomendable comprometer más del 30% de tu ingreso.
En compras a meses sin intereses, procura adquirir bienes duraderos cuyos
beneficios o vida útil se prolonguen más allá del plazo de la deuda y cuida no
exceder la capacidad de pago por utilizar esta opción.
No pongas en riesgo tus finanzas por adquirir deudas, cuando aún estás pagando
artículos del pasado “Buen Fin”: recuerda, muchos pagos "chiquitos" hacen uno
grande.
Los “no totaleros” deben tener presente que las promociones a meses sin intereses
son adicionales al pago mínimo que tienen que realizar mensualmente.
Es importante verificar que se haga válida la promoción al momento de firmar el
voucher, que el importe sea correcto y refleje la promoción elegida.
Guarda los vouchers para cualquier aclaración y revisa el estado de cuenta en
diciembre para verificar que todas tus compras estén registradas correctamente; en
caso de movimientos no reconocidos, acude a la CONDUSEF.
Al pagar con tarjeta de débito o crédito, solicita que se haga la operación en la
Terminal Punto de Venta (TPV) estando presente, así evitarás que puedan clonar el
plástico o hacer cargos indebidos.
Realiza tus compras seguras por internet, verificando que el sitio cuente con el
protocolo de seguridad “https://” y un candado cerrado en la barra de direcciones.
Si realizas compras en línea, verifica del comercio: la dirección, teléfonos, políticas de
pago, envíos, reclamación y de privacidad de la información.