Localjueves, 17 de abril de 2025
Viven tabasqueños entre fauna salvaje
La expansión de la mancha urbana en Tabasco hace posible que las personas convivan de cerca con animales salvajes
Jesús Domínguez

En Tabasco, la convivencia entre la población y la fauna salvaje en zonas urbanas es una realidad cotidiana. La expansión de la mancha urbana ha generado un encuentro constante con diversas especies que habitan la región, desde serpientes y cocodrilos hasta monos, mapaches e incluso coyotes. Esta interacción es común en municipios como Centro, donde Villahermosa, la capital del estado, se encuentra rodeada de ecosistemas naturales.
El biólogo José Saúl Báez Torreblanca explica que la selva tropical rodea la ciudad en todas direcciones, lo que facilita la presencia de fauna silvestre en zonas urbanas. “Las serpientes, por ejemplo, no siempre pueden distinguir bien hacia dónde se dirigen, y pueden desplazarse con facilidad por áreas urbanas”, indica el experto.

Además, menciona que en Villahermosa se han avistado lagartos, cocodrilos y serpientes de diversas especies, siendo la boa imperator la más común. “De cada 10 serpientes que encontramos, ocho son boas, las cuales no representan un peligro para los humanos”, agrega. Sin embargo, destaca que el miedo y los mitos en torno a estos animales provocan que muchas personas los consideren nocivos.
Sobre el peligro que representa esta fauna para la población, Báez Torreblanca aclara que el cocodrilo moreletti, especie predominante en Tabasco, es relativamente tranquilo. “Existen incidentes, pero son casos aislados. Durante la época de reproducción, las hembras pueden tornarse más agresivas al proteger sus nidos, pero fuera de eso, suelen huir del ser humano”, expone.

El experto también menciona que las serpientes aumentan su actividad durante la temporada de lluvias, debido a que sus madrigueras se inundan, obligándolas a desplazarse en busca de refugio. “Esto también ocurre con otros animales, como hormigas y ranas”, puntualiza. En cuanto al manejo de estos animales cuando son rescatados en áreas urbanas, Báez Torreblanca destaca la importancia de su reubicación en lugares cercanos. “Si una serpiente es trasladada a más de dos kilómetros de su hábitat, su supervivencia se ve afectada”, advierte. Además, enfatiza la necesidad de educar a la población sobre la fauna local para reducir el miedo y fomentar la conservación.
Por su parte, Manuel Kim, ecólogo y jefe de inspectores de la Coordinación de Protección Civil del Ayuntamiento de Centro, informó que en lo que va del año han atendido entre 60 y 80 rescates de fauna silvestre. “En promedio estamos atendiendo por mes entre dieciocho servicios de fauna silvestre y algunos de la fauna doméstica”, refirió. “Las más comunes -agregó- son las boas constrictor y en esta temporada, el número de capturas de boas ha aumentado porque es su época de reproducción”, detalla.

En el caso de los cocodrilos de pantano, que es la especie que habita en el estado, está por comenzar su época de anidación y lo más recomendable para la población es mantenerse alejada de los cuerpos lagunares. Y es que las hembras suelen ser muy territoriales y puede presentarse un incidente con estos animales, como sucedió hace algunos años en una laguna de Gaviotas donde un ejemplar atacó y mordió a una persona.
Kim señala que la urbanización ha desplazado a muchas especies de su hábitat, lo que las obliga a adaptarse a nuevas condiciones. “La presencia de cocodrilos en las calles se debe a que muchas de estas áreas eran antes parte de su ecosistema. El agua tiene memoria y los cocodrilos suelen regresar a los sitios donde antes habitaban”, explica.
En cuanto a los riesgos, subraya que los ataques a humanos son raros y que los incidentes suelen ocurrir cuando las personas se acercan demasiado por curiosidad. “El último ataque registrado fue en noviembre del año pasado, cuando una persona ingresó a un cuerpo de agua habitado por cocodrilos”, menciona.

Comentó que cuando se rescata un mono araña o un mono aullador, por tratarse de especies protegidas, son entregados a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). Mientras que animales “comunes”, como los tlacuaches, se trasladan a sitios cercanos de la zona donde fueron encontrados, preferentemente en zonas forestales, humedales o acahuales.
También hizo referencia a un coyote adulto que fue avistado en la calle Primavera de la colonia Atasta de Villahermosa, “que ahí ha encontrado la manera de vivir y se pide a las personas que respeten su hábitat”. Además, advirtió sobre el peligro de intentar manipular serpientes venenosas, como la nauyaca, cuando no se cuenta con la preparación y especialización para hacerlo. Expuso que para el manejo de estos animales, Protección Civil cuenta con personal capacitado y equipo especializado, como pinzas y bastones herpetológicos, así como contenedores para el traslado seguro de las especies.

Protección Civil de Centro también ha atendido varios casos relacionados con la presencia de enjambres de abejas. Incluso, la semana pasada se registró un ataque a un perrito que murió por las picaduras. Rafael Patraca Ovando y José Manuel Zumárraga Ovando, bomberos especializados en rescate de animales de Protección Civil Centro, explicaron que la capacitación y el uso de herramientas adecuadas son clave en el manejo seguro de la fauna.
“Contamos con equipo especializado, como pinzas y bastones herpetológicos, así como contenedores para el traslado seguro de las especies”, detalló Patraca Ovando. Agregó que la prioridad es garantizar la seguridad tanto de la población como de los animales, promoviendo su reubicación en espacios adecuados.
