En lo personal tengo algunas ideas para hacer frente a estos retos. Son algunos puntos fundamentales, para los que necesitamos trabajar en equipo: los especialistas, las universidades, los productores, los trabajadores, el gobierno y, muy especialmente, las comunidades.
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El cambio climático y el calentamiento global nos están amenazando. Aquí en Jalisco, hemos padecido sequías durante los últimos cuatro años de forma consecutiva. Este 2023, el fenómeno de La Niña provocó un retraso importante del temporal y la verdad, no ha llovido tanto como hubieramos querido. Esta realidad, pone al campo de Jalisco en una situación fragil por lo que podemos advertir que se enfrentarán grandes desafíos para los próximos meses y años.
Y a pesar de todo eso, una de las cosas que más preocupan a nuestros productores agrícolas no está en los retos que significa el clima errático e imprevisible que enfrentamos. Hace unos días, desde una de sus organizaciones señalaron que hacen falta manos dispuestas a trabajar la tierra para poder mantener nuestra productividad.
Esa puede ser una mala o una buena noticia, dependiendo del enfoque con que se aborde, pues a pesar de ser un problema, es uno que –a diferencia del clima, que es más complejo— sí podemos resolver, que sí está en nuestras manos si hacemos una gran alianza entre Ciudadanos y Gobierno.
En Jalisco ya nos encontramos entre los estados líderes de creación de empleo y, a pesar de eso, seguimos caminando en la búsqueda de construir más empleos y mejor remunerados para cada rincón del estado. Entonces la pregunta es ¿cómo replicamos nuestro éxito que tenemos en otros sectores productivos? ¿Cómo atraemos talento que salga de las ciudades y migre hacia las regiones donde está la industria agroalimentaria?
Por supuesto, generar empleos bien remunerados y atractivos en el campo también que ver con la economía global y mucho de lo que viene para el futuro een esta materia es un asunto que nos rebasa. Sin embargo, somos tierra de gente que sabe innovar y encontrar soluciones pensando fuera de lo tradicional.
Lo primero desde mi punto de vista, es realizar un diagnóstico profundo y serio, con prospectiva y conocimiento científico en el que participen las universidades, las instituciones de investigación, los técnicos especialistas para conocer con todo detalle el terreno donde estamos parados
Creo también que debemos apostar a la diversificación de cultivos, siempre promoviendo prácticas agrícolas sostenibles. Si todas y todos cultivamos aguacate, muy seguramente vamos a depender de otros para conseguir maíz; si todas y todos cultivamos berries, en algún momento vamos a tener que traer de otras tierras jitomate; la cosa es que en nuestro estado podemos cultivar casi cualquier cosa para ser autosuficientes y, además, para aumentar la resiliencia ante condiciones climáticas adversas.
Pero eso solo va a ser posible si fomentamos prácticas agrícolas sostenibles, como la agricultura de conservación y la agroecología, que se enfocan en reducir la erosión del suelo y el uso de químicos. Desde el Gibierno podemos proporcionar capacitación y recursos para que los agricultores implementen estas prácticas.
Uno de los desafíos que traerá la sequía tiene que ver con el uso responsable del agua. Necesitamos tecnificar y eficientar el riego y, así como se está promoviendo en las ciudades, poner en marcha una estrategia de Nidos de Lluvia, que nos permita recoger y almacenar el líquido también para el uso agrícola.
En todo este proceso, el financiamiento es clave. Al estado le tocaría la gestión y el desarrollo de políticas públicas que faciliten el acceso de los agricultores a préstamos y créditos con tasas de interés razonables para invertir en tecnologías y equipos agrícolas modernos. También promover la contratación de seguros, para proteger a los agricultores contra pérdidas debido a eventos climáticos extremos o enfermedades de cultivos.
La investigación y el desarrollo de conocimiento, algo en lo que pueden intervenir y colaborar todas las Instituciones Académicas de Jalisco, es muy importante si queremos contar con variedades de cultivos resistentes a las condiciones climáticas locales y más productivas.
Y la sociedad también debe participar, consumiendo lo local, para eso necesitamos una gran alianza que permita crear mercados locales y cooperativas agrícolas que conecten a los agricultores con consumidores en nuestro estado, con prácticas de comercio justo. A todas y atodos también nos toca combatir el cambio climático, cada pequeña acción que hagamos en nuestra casa, contribuye a frenar el calentamiento global, así que dejemos atrás los pretextos y trabajemos juntos.
Sí, lo sé: en muchos de estos temas ya tenemos avances, de lo contrario no seríamos el líder agrolimentario del país, pero necesitamos seguir mejorando. No podemos abandonar lo mucho que hemos logrado; no podemos dejar que vengan otros intereses a destruir esta unidad y este impulso que nos ha hecho exitosos.
Lo importante es trabajar de manera colaborativa y sostenible a largo plazo para abordar de manera efectiva los desafíos que enfrenta el campo de Jalisco en 2024 y más allá. La cooperación entre el gobierno, los agricultores y todos los Ciudadanos Libres será fundamental.