Mi primera renta; el primer paso hacia la independencia
De esas conversaciones surgió una convicción clara: el acceso a la vivienda no puede seguir viéndose únicamente desde la lógica del mercado. También requiere políticas públicas que acompañen a las nuevas generaciones en el inicio de su vida independiente.
Las ciudades que apuestan por sus juventudes son ciudades que miran hacia el futuro. Y garantizar condiciones mínimas para que las nuevas generaciones puedan vivir, trabajar y desarrollarse en el lugar donde crecieron es una inversión en estabilidad social.
Porque cuando las juventudes encuentran oportunidades para independizarse y construir su futuro, toda la ciudad avanza con ellas.

















